26 ago. 2009

ALEJANDRIA: La biblioteca, más que un símbolo



ALEJANDRIA.- Hay una colección de biblias en árabe de los siglos XVI y XVII. Un ejemplar, incluso, es del siglo X. Hay una Torá antiquísima y una colección del Corán con letras en oro. Y la única pieza que se rescató de la biblioteca original, un fragmento de papiro, casi destruido y difícil de leer, de 70 por 17 centímetros. Pero la Bibliotheca Alexandrina no es un museo, sino un centro moderno de cultura mundial, lleno de niños, jóvenes y adultos estudiando, mientras algunos turistas recorren las salas principales sorprendidos por la inmensidad.

La idea surgió en 1987: era necesario recuperar el legado mítico de la biblioteca antigua, donde se estudiaban todas las ciencias y los papiros no se plegaban jamás.

Para hacerlo, países europeos, americanos y árabes se unieron con el gobierno egipcio. Y la comunidad internacional, por medio de la Unesco, financió el Proyecto de Reconstrucción.

La inauguración se realizó en 2002. El predio de tres edificios, sobre la hermosa costanera alejandrina, ocupa 85.000 metros cuadrados. El planetario es la construcción principal. Tiene forma de sol; un sol saliendo del Mediterráneo.

Desde la costanera se aprecian sus ventanales, que parecen ojos y fueron diseñados especialmente para facilitar la lectura en la sala principal, considerada la más grande del mundo. Con once niveles, es el lugar más visitado por los turistas, que reciben orientación en diferentes idiomas, siempre detrás de una protección de vidrio que evita que se moleste a los lectores. Hay guías en español. Los horarios de las visitas y los precios pueden consultarse en www.bibalex.org/English/visitors/visitorinfo/GuidedTours.html

La biblioteca tiene un centro de conferencias, un museo de las ciencias, un centro de estudios y salas multimedia para usuarios de diferentes edades. También, una sala de lectura para no videntes y 300 computadoras con conexión a Internet

Así como la destrucción de la Antigua Biblioteca es una de las mayores incógnitas de la historia, en la actual no parece haber misterios: todo está disponible y cada ambiente reluce.

Entre las exposiciones permanentes, una reúne los manuscritos más antiguos, pero hay otras dedicadas al arte en general, como la que reúne obras del realizador cinematográfico Shadi Abdel Salam.

La original, conocida como La Biblioteca Real de Alejandría o Antigua Biblioteca de Alejandría, fue fundada unos tres siglos antes de Cristo y era un centro de cultura mundial que enviaba representantes a todos los rincones del mundo conocido para buscar libros, y adquirir colecciones completas. Los estudiosos de la biblioteca y el museo se dedicaban a literatura, matemáticas, astronomía, historia, física, medicina, filosofía, geografía, biología e ingeniería.

Por los pasillos pasearon su sabiduría Arquímedes, Euclides, Claudio Ptolomeo y otros menos conocidos, como Apolonio de Rodas, autor de Autómata, la primera obra conocida sobre robots

Nota