21 nov. 2009

Los padres podemos inculcar el amor a la lectura desde la cuna



Un lector no nace, se hace. Por eso, el amor a la lectura se debe inculcar desde la cuna y tratar, con perseverancia y dedicación, que se convierta en una sana pasión, pues de ello va a depender, en buena medida, tener niños con éxito en los estudios y, más tarde, adultos con herramientas bien preparadas para usarlas en la vida. Además, ¿hay algo más bello que la escena de un padre o madre leyendo un libro al niño que tiene en su regazo?

Ahora que empieza el verano muchos padres se preguntan que van a hacer con sus hijos todo este tiempo. Quizá esta es la perfecta oportunidad de empezar o continuar nuestros esfuerzos de inculcar el amor a la lectura a nuestros hijos. Por ello hemos preparado una pequeña lista de 10 de los aspectos principales acerca de la lectura en nuestros hijos.

1. Propósito. A través de la lectura los padres transmiten a sus hijos la educación, que es la mejor herencia que pueden y deben darles. No importa la edad de los hijos. Desde que nacen, y aun antes, los padres les van transmitiendo sus experiencias y enseñándoles a valerse por si mismos, hasta que son mayores. ¡Que mejor sistema que el ejemplo y la lectura¡ Así al educar a los hijos, están educando a la siguiente generación que serán los nietos.

2. Tiempo. Darles cada día un poco del tiempo de los padres, leyéndoles para ir incrementando su educación y formación. El niño aprende de lo que los padres hacen, más de lo que los padres dicen, por lo que es necesario que prediquen con el ejemplo y que los hijos vean leer a sus padres como una cosa natural y no esporádica.

3. Horario. Es conveniente fijar una hora del día para hacerlo, después de comer o a la hora de dormir, tratando de evitar las distracciones.

4. Voz. Son muy importantes las inflexiones, variaciones de tonos y las expresiones, intentando involucrar a los niños en la lectura, pidiéndoles que señalen los objetos, que hablen acerca de las ilustraciones o que repitan palabras.

5. Repetición. Los niños no se cansan de oír sus libros favoritos, y es conveniente repetirlos hasta que les quede bien claro su contenido y las explicaciones sobre el argumento, consejos y palabras más usadas. Animarle a que lea lo mismo reiteradamente o invitarle a que ‘lea’ el cuento ya memorizado.

6. Palabras. Cada libro que se lea, deberá estar adecuado a la edad y características de cada niño. Tratando de explicar las palabras difíciles de entender o sustituyéndolas por otras para que no haya confusión. Para los niños que ya han descubierto la magia de que las letras forman palabras, las palabras frases y las frases historias, el método varía, pero la presencia paterna sigue siendo inestimable.

7. Elementos. Para irle acostumbrando al niño a la lectura, mostrarle cuales son las principales partes de los libros y cómo se leen las palabras, indicándole quién lo escribió, haciéndole preguntas sobre el tema y permitiéndole que él también plantee sus cuestiones.

8. Libros. Los padres deben animar a sus hijos a leer proponiendo libros que versen sobre temas diversos que les resulten atractivos, pidiéndoles que lean ellos lean en voz alta todos los días, o bien turnarse en la lectura de un relato. Los libros están clasificados por edades y por conceptos que cubren la gran mayoría de los temas. Además hay diferentes formatos, encuadernaciones, tipos de letras, con muchos o pocos dibujos, especialmente editados para cada edad de los niños y sus circunstancias. Hay libros que los editan poniendo los nombres familiares de los posibles lectores en sustitución de los nombres originales del libro, lo que las historias resultan más comprensibles para los niños al ver reflejado en el libro los nombres de los abuelos, padres, hermanos, tíos, amigos, etc..

9. Biblioteca familiar. Es indispensable ir formando una biblioteca particular que esté en la habitación más importante de la casa. Allí habrá libros para los más pequeños y libros para los mayores, como: Diccionarios, de Historia, de Cocina, etc., rodeándoles de libros, para que siempre puedan tenerlos a mano para que los escojan ellos mismos. Así desde niños les crearemos el hábito de ir a buscar un libro, el que ellos quieran para que se lo leamos. De mayores sabrán los hijos que allí están al alcance también de los padres todos los libros que se puedan leer. Los padres se evitaran muchos disgustos al poder controlar lo que leen los hijos, además que encontraran muchos beneficios.

10. Biblioteca Pública. Es muy recomendable que los padres con sus hijos, desde muy pequeños comiencen a visitar las bibliotecas públicas y lo hagan frecuentemente para ir creando un hábito de lectura en los niños que les durará toda la vida. Sacarles su identificación de lector, donde además de que se van reflejando los libros leídos, da a los niños una sensación de pertenencia a la Biblioteca y la posibilidad de leer libros en la casa que de otra manera tendrían que comprárselos sus padres. Las bibliotecas tienen muchos servicios para sus todos sus clientes, incluyendo los “cuenta cuentos”, programas de lecturas y actividades extraescolares para los niños.

Observaciones para los niños de 0 a 3 años: Para que la lectura con los niños sea más eficaz y divertida, debe ser una rutina diaria, de por lo menos 15 minutos y antes de ir a la cama, intentando convertir cada lectura en una pequeña fiesta. Usar el rostro, el cuerpo y la voz para hacer divertida la lectura, que a poder ser debe ser interactiva, sabiendo cuándo detenerse si el niño pierde interés o tiene dificultad para prestar atención. Hablar sobre las ilustraciones y recorrer con el dedo debajo de las palabras al tiempo que se lee. En esta etapa es interesante que los padres ayuden a sus hijos a conectar lo que leen en los libros con lo que ocurre en la vida, donde está la verdadera historia.

Está demostrado práctica y profesionalmente que leer a los niños desde antes de su nacimiento y continuar haciéndolo después hasta que llegan a la mayoría de edad, les da un perspectiva muy positiva de la vida. Su cultura general se amplia enormemente, además de que el hábito de lectura que han ido practicando, les sirve para mejorar sus rendimientos escolares y profesionales.

Un sillón donde leer a los niños, una biblioteca familiar y una biblioteca pública son las tres herramientas que le permitirán abrir las llaves del éxito y la felicidad de todos los niños y adultos. A partir de entonces sólo necesitará un libro y sus hijos.

FUENTE

1 comentario:

Virginia dijo...

Me ha gustado este post...ya que yo tengo cuatro niños...y ni intencion es que como yo sean amantes de la lectura.
Como yo le digo a mi hijo mayor con un libro en las manos podras llegar a la luna, matar dragones y rescatar a lindas damiselas...hay algo mejor y mas sano...?
Saludos.