"El sabio dijo: `La pluma es más poderosa que la espada.´ Es cierto. Los extremistas tienen miedo a los libros y bolígrafos. El poder de la educación les da miedo. Tienen miedo de las mujeres. El poder de la voz de las mujeres les da miedo. Esto es por qué mataron a 14 estudiantes inocentes en el reciente ataque en Quetta. Y es por eso que matan a las maestras… "Queridos hermanos y hermanas: no debemos olvidar que millones de personas sufren de pobreza, injusticia e ignorancia. No hay que olvidar que millones de niños están fuera de sus escuelas. No debemos olvidar que nuestros hermanos y hermanas están esperando por un futuro pacífico y luminoso. Libraremos una lucha gloriosa contra el analfabetismo, la pobreza y el terrorismo; tomaremos nuestros libros y lápices porque son armas más poderosas.
Un niño, un maestro, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo. La educación es la única solución. Educación primero. Gracias."
Parte del discurso que pronunció Malala Yousafzai en la ONU el 12 de Julio de 2013.
Nueva York. El 10 de abril de 1958 un usuario de la Biblioteca Pública de Nueva York se llevó el libroFire of Francis Xavier(una biografía del clérigo del siglo XVI). Se supone que lo tendría que haber devuelto tres semanas después, pero el neoyorquino ha tardado un poquito más.
“Los registros que manejamos no llegan hasta 1958, así que no hay manera de saber quién lo pidió prestado”, dijo la directora del centro, Jennifer Zarr, reconociendo que no contaban con recuperar ese libro. De hecho saben que perteneció a esa sucursal de la Biblioteca Pública de Nueva York por el sello que lleva en su interior, explicó.
“No estoy segura de cuál es la multa que debería pagar el usuario”, escribió Zarr en Facebook. Sin embargo, dentro del libro pródigo había un cheque por 100 dólares, una cantidad que, al parecer, alcanza para pagar la multa.
Aunque podrían saber quién envió el libro (en un inmaculado sobre marrón), desde la biblioteca han asegurado que no investigarán nada sobre el cheque. Al fin y al cabo, el usuario ha devuelto su préstamo en buenas condiciones. [Fuente: La información]
Madrid. Con motivo de conmemorarse este mes el medio siglo de existencia, la Fundación Juan March, depositaria de la biblioteca personal del escritor argentino, que fue donada por su albacea testamentaria Aurora Bernárdez, está concluyendo el proceso de digitalización de buena parte de ese acervo literario para subirlo a la Web. El homenaje tiene también otra arista: se cumplen 20 años de la donación de Bernárdez a la institución.
En diálogo telefónico desde Madrid con Susana Reinoso, periodista de Clarín, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la fundación y quien está a cargo de la digitalización, dijo: “Si bien no digitalizamos todo el contenido, sí lo hacemos con las portadas, las dedicatorias de otros intelectuales hispanoamericanos, las firmas que Cortázar ponía en los libros de su biblioteca, así como sus anotaciones personales. En algunos libros que compraba escribía su nombre, en otros el apellido con la fecha”.
Las razones por las cuales no van a digitalizarse las 4.423 obras, estudios y papeles personales de la biblioteca de Cortázar son dos: el costo y los derechos de autor de muchos escritores que aún viven o que se encuentran todavía en dominio privado.
El acervo de la Fundación March contiene también apuntes de puño y letra con sus expresiones en español, francés o inglés, de acuerdo con la lengua en que leía. Hay varios ejemplares de su célebre Rayuela, incluso con el agregado que Cortázar le hizo 17 años después de publicada para corregir la omisión de la primera edición.
Todos los géneros literarios, arte, historia y filosofía son parte del tesoro que Cortázar albergaba en su departamento de la parisiense rue de Martel.
El periodista y escritor español Jesús Marchamalo preparó un libro sobre esta biblioteca personal que saldrá en versión digital en los próximos meses; se titula: Cortázar y los libros: un paseo por la biblioteca del autor deRayuela. Por su parte, Horacio González, director de la Biblioteca Nacional argentina, afirmó que en marzo, y a raíz del cincuentenario del libro de Cortázar, se bautizará con el nombre de "Rayuela" a la Plaza del lector, ubicada antes del acceso al edificio bibliográfico en la capital argentina. [Fuente: Clarín]
Buenos Aires. Bajo el lema "Que tu libro encuentre un nuevo lector", la Dirección General del Libro y Promoción de la Lectura de la Ciudad de Buenos Aires llevó a cabo una iniciativa en tres bibliotecas públicas de esta ciudad. La propuesta consta en que las personas abandonen un libro y se puedan llevar otro de manera gratuita. Ya se llevaron a cabo dos "liberaciones" en las bibliotecas Leopolgo Güiraldes y Martín del Barco Centenera los días 21 y 28 de febrero pasado y se espera una nueva el 7 de marzo próximo en la Biblioteca Manuel Gálvez (Córdoba 1558), en el horario de 19 a 22.
Además de las liberación de libros hubo sorteos, firma de libros y el Coro Trilce interpretó obras de poesía universal. Una iniciativa que ojalá continúe a la largo del año y sea imitada en otras ciudades del país. [Fuente: Terra]
Muchos educadores regañan a sus alumnos porque se niegan a visitar la biblioteca pública y prefieren la sabiduría de “San Google”. Cometen un grave error. Las bibliotecas son especímenes en vía de extinción. Las que sobrevivan se convertirán en museos donde las futuras generaciones conocerán cómo sus ancestros almacenaban el conocimiento en árboles. Y hasta reprocharán a sus abuelos por negarse a detener la destrucción masiva de bosques cuando la teconología les ofreció un poderoso sustituto para guardar y multiplicar las ideas.
La desaparición inmediata de los libros físicos tardará un poco, por razones culturales y técnicas. Pero llegará ese día. No importa que los auto-proclamados “románticos”, quienes alguna vez defendieron la supremacía de la hoy archivada máquina de escribir sobre el computador, afirmen que nada reemplaza el placer de babear un dedo y pasar cada página hasta llegar al letrerito “fin”.
En lo cultural, por supuesto, un amplio sector de la sociedad se aferra todavía al papel. Tiene sus ventajas. Una hermosa encuadernación genera la sensación de que lo leído no se perderá “en el aire”. ¡¡¡Ahhhh!!!! ¡¡¡El olor!!!. Hay algo estimulante en el aroma que fluye de la mezcla entre la pulpa y la tinta, capaz de transportarnos hacia los mundos fantásticos descritos por los grandes autores. De momento, una pantalla no produce ese efecto casi erótico, por más “touch” e interactiva que sea.
La estantería a punto de reventar con los libros que “devoramos” a lo largo de la vida, es testimonio visible de que nos preocupamos por cultivar la mente y el alma (por supuesto, algunos adquieren colecciones de obras maestras y enciclopedias con propósitos decorativos, pero esos personajes no son objeto del presente análisis).
En el aspecto técnico, apenas en los últimos cinco años se han logrado avances en el almacenamiento de información digital en cantidades antes inimaginables. Cuando los computadores empezaron a convertirse en productos de la canasta familiar, las memorias consistían en frágiles discos en los cuales resultaba difícil grabar una novela completa. Hoy día, toda la sabiduría humana cabe en el bolsillo, gracias a los servidores en la nube, como dropbox, skydrive, google docs, por citar los más conocidos.
A corto plazo, la pasión del coito intelectual entre humano y libro tendrá que doblegarse ante otros criterios y necesidades. El primero y más importante, la preservación de la especie. En la medida en que sustituimos los libros físicos por los llamados e-books, salvamos árboles. Cada árbol suma para rescatar un bosque. Cada bosque contribuye a la estabilidad del ecosistema y a la continuidad del hombre sobre la faz de la tierra.
El segundo y más práctico: el poder sobrehumano de conservar y administrar todas las publicaciones en cualquier dispositivo con acceso a la web. Las posibilidades son tan amplias que ya no es necesario comprar mapas al visitar una ciudad por primera vez, ni pedir indicaciones a cualquier extraño que podría ser delincuente. Para eso está google maps. Toda la información socio-política y cultural de los países permance a un clic de distancia, sin consultar previamente una pesada y estorbosa enciclopedia. En un teléfono celular cabe el universo conocido.
Y qué decir del aspecto económico. Es más barato un libro digital. Se compra oprimiendo “enter”, sin costos de embalaje y transporte. La prensa ha empezado también a migrar hacia el universo digital. No es fácil. Muchos lectores prefieren mancharse de tinta. De hecho, algún diario famoso que hizo de lado el papel se vio forzado a reversar su decisión. No obstante, con el paso de tiempo los usuarios se familiarizarán con la idea de tener a mano todas las noticias del mundo, en cualquier idioma. Algo similar ocurre con la radio.
Grandes cadenas como Caracol y RCN llegan a través de la web, ingresando a zonas de difícil acceso para las ondas sonoras. La recién nacida Blue ha logrado cobertura en regiones donde todavía no se recibe su señal.
Es inútil luchar contra el cambio. Los maestros lograrían mejores resultados si, en lugar de reprochar la “pereza” de visitar una biblioteca, con la pérdida de tiempo y gastos en transporte que ello implica, estimularan en sus estudiantes la investigación a conciencia a través de internet, enseñándoles a identificar las fuentes de información serias y a desechar las sospechosas o de confiabilidad dudosa. Gústeles o no, las bibliotecas de hoy darán paso a biblioteca.com.
Por lo espectacular de la vista que ofrece, el glaciar Perito Moreno es considerado laoctava maravilla del mundo.
La imponente masa de hielo interminable rodeada de bosques y montañas es un espectáculo que pocos se quieren perder. De hecho, este lugar es, junto conPuerto Madryn (Chubut) y las Cataratas del Iguazú (Misiones), uno de los sitios del país más visitados por extranjeros y el turismo argentino.
Se puede llegar hasta el Glaciar en paseos por tierra o alternando etapas de navegación en el recorrido. Si el visitante llega con vehículo propio, debe transitar unos 80 km aproximadamente por la Ruta Provincial Nº 15 desde El Calafate, lo que lleva una hora y media de viaje.
El Perito Moreno es uno de los tantos glaciares que forman el Parque Nacional Los Glaciares. Todos forman el Hielo Continental Patagónico (17.000 kilómetros de extensión) que es una de las reservas de agua potable más importante del mundo. Es que el 90 % del agua dulce del planeta se encuentra en las zonas glaciarias y después de la Antártida y Groenlandia, sigue esta región argentina.
Vista del Glaciar desde el mirador.
La misma se extiende entre los 47º y 51º de latitur sur, llega hasta los fiordos chilenos y en el este hasta los lagos argentinos. El Hielo Continental Norte se sitúa totalmente en la vecina República de Chile, en cambio el Hielo Continental Patagónico Sur se comparte entre las dos naciones.
Aquí nacen todos los glaciares del Parque Nacional, entre los que sobresale el glaciar Perito Moreno. Los turistas pueden acercarse a 300 ó 400 metros de las lenguas glaciarias o realizar una caminata sobre hielo o "minitrekking".
Rodeado de cumbres nevadas y bosques de lengas y ñires, estos hielos cubren unos 195 km2, es decir, más de la superficie de la Capital Federal, que se encuentra a una gran distancia de 2.800 km.
Un halo de paz infinita sobre la naturaleza virgen, lo convierte en un gran atractivo para quienes quieren disfrutar del aire puro y del sonido del silencio. Sonido que interrumpe sólo el movimiento del glaciar, que constantemente le regala al lago Argentino inmensos bloques de hielo. Estos, al desprenderse del zócalo de ablación, caen en el Canal de los Témpanos produciendo un estruendo profundo y estremecedor.
San Fernand0 (Buenos Aires). Un emprendimiento particular de un grupo de artistas de distintas disciplinas se unieron a la idea de la actriz y narradora Majo Turner para recorrer el país llevando una biblioteca móvil y espectáculos para niños. Para crear este proyecto Turner se inspiró en la historia del profesor colombiano Luis Soriano, creador del “biblioburro”, que desde hace años recorre rutas y caminos intransitables de su país repartiendo libros a lomo de sus dos burros, Alfa y Beto. “Vi la idea en la televisión y me pareció muy bueno acercarle la lectura a los chicos de una manera poco tradicional: bailando y cantando. En ese momento, decidí comprar una camioneta Volkswagen de 1965, pintarla de colores y empezar a armar "La Biblioneta".
Sobre el contenido de la biblioteca, aseguran que los 500 libros que tienen son todas donaciones de los integrantes del grupo y de la gente que se acerca en cada presentación. “Una vez un señor nos vio cuando volvía a su casa de la verdulería y enseguida dejó las bolsas y fue a buscar varios ejemplares para sumar a nuestra biblioteca. Es genial ver el entusiasmo de los demás con nuestro proyecto”, explica la creadora.
El grupo de trabajo se denomina “Encuento” y está formado por Esteban Siderakis, Nacho Salerno, Carina Schmidt y Alejandra Marroquín, quienes hacen bailar y reír a los chicos. [Fuente: Paula Royo]
Buenos Aires. Los centenarios vagones de la línea A de subterráneos que comenzaron a funcionar en febrero de 1913 hicieron sus últimos recorridos oficiales, pues sus coquetos coches de madera dejaron de transportar pasajeros luego de cien años pero reabrirán sus puertas a la brevedad... transformados en bibliotecas.
El proyecto, que comenzó a circular recientemente, fue confirmado por el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi. Según contó a los medios, serán grupos de dos vagones que funcionarán como bibliotecas públicas en distintas plazas de la ciudad. "Van a estar en dos corredores: el cultural del Sur, en la zona del Parque Lezama, y en las plazas cercanas al trazado de la línea A, como el Parque Rivadavia, Plaza Flores o Primera Junta", adelantó Lombardi.
El proyecto contempla en total 10 "estaciones". La primera será inaugurada en marzo y el resto durante este año. Hasta entonces, los vagones estarán en depósitos.
Los servicios de las bibliotecas
Según el ministro, la Ciudad aportará la primera camada de libros. Sin embargo, luego está estipulado un mecanismo de intercambio entre los mismos vecinos, que dejarán sus ejemplares a cambio de otros. "Es un sistema que funciona mucho en varias ciudades de Europa. Allí, los vecinos dejan sus libros en los bancos de las plazas y se llevan otros. Acá, en vez de bancos, habrá vagones", señaló Lombardi.
A su vez, se brindará un servicio de "cuenta cuentos". Abuelos y jóvenes voluntarios leerán en voz alta distintos textos. "Esa también es una práctica consagrada en todo el mundo", resaltó el ministro macrista.
En principio, las estaciones de lectura funcionarán abiertas al público durante varias horas al día sin requerimiento alguno. Sin embargo, "el proyecto contempla hacer carnets, como cualquier biblioteca, pero más que nada para poder tener un registro y mantener informados a los usuarios", destacó Lombardi. Además, los vagones contarán con servicio de wi-fi y pantallas solares para brindar un servicio sustentable.
Los trenes centenarios contarán con un sistema impermeabilizante que evitará su deterioro. Además, se instalarán bajo estructuras que los protegerán de la lluvia.
[Fuente: GCBA]
Un libro (del latín liber, libri, ‘membrana’ o ‘corteza de árbol’) es una obra impresa, manuscrita o pintada en una serie de hojas de papel, pergamino o vitela u otro material, unidas por un lado (es decir encuadernadas) y protegidas con tapas, también llamadas cubiertas.
Según la definición de la Unesco un libro debe poseer 49 o más páginas (25 hojas o más). Desde cinco hasta 48 páginas sería un folleto (desde tres hasta 24 hojas). Desde una hasta cuatro páginas se consideran hojas sueltas (una o dos hojas).
También se llama “libro” a una obra de gran extensión publicada en varios libros, llamados “tomos” o “volúmenes”. Otras veces se llama también “libro” a cada una de las partes de una obra.
Hoy día, no obstante, esta definición no queda circunscrita al mundo impreso o de los soportes físicos, dada la aparición y auge de los nuevos formatos documentales y especialmente de la World Wide Web. El libro digital o libro electrónico, conocido como e-book, está viendo incrementado su uso en el mundo del libro y en la práctica profesional bibliotecaria y documental. Además, el libro también puede encontrarse en formato audio, en cuyo caso se denomina audiolibro.
LISTA DE TÉRMINOS PRECISOS DEL LIBRO
* Tomo, unidad de estructura interna. Ej. El Quijote
* Volumen, unidad física externa. Equivalente al libro. Puede estar formando varios tomos
* Opúsculo, se define como una obra menor, al margen de una colección. Tiene un carácter breve y suele estar descatalogado. Se conoce también como “obrilla”
* Folleto, para que se considere folleto tiene que tener menos de 46 páginas. No suelen ir paginadas.
* Pliego, es una unidad de impresión, es decir, una unidad en la que se puede imprimir de un golpe una cara y la otra y así se va formando un libro.
* Cuadernillo, unidad de encuadernación
* Pliego de cordel, pliego anudado con un cordel que contenía literatura barata, se caracterizaba muchas veces por su literatura pirata.
* Edicion in folio, un pliego doblado en dos que queda en libro. Tamaño folio
PARTES EXTERNAS DE UN LIBRO
* Cubierta, tapas de un libro. Tapa y cubre el volumen del libro
* Hoja de guarda, van pegados a las tapas pero que no se une al cartón. Puede tener motivos o estar en blanco. Hoja de cortesía.
* Portada, tiene que figurar el título del libro, autor, si es traductor su nombre en pequeño.
* Anteportada, página anterior a la portada
* Contraportada, el reverso de la anteportada
* Verso de la portada, página de detrás de la portada
PARTES FÍSICAS DEL LIBRO
* Tejuelo, donde se coloca la signatura topográfica
* Cantoneras, si lleva en el canto remaches de cuero
* Caña, a la corvatura muy pronunciada en la parte delantera de las hojas por la presión ejercida en la encuadernación y a la menos pronunciada media caña
* Mancha, parte de la página manchada por la tinta. Parte escrita
* Nervios, parte que sobresale en el lomo del libro debido a la costura
* Solapa, sirve para proteger el libro y tiene finalidad comercial
* Corte, es la superficie que el libro presenta al exterior en la zona por donde las hojas han sido cortadas. Hay varios tipos de corte: corte a caja o corte a caña
PARTES INTERIORES DEL LIBRO
* Mancha, todo el espacio manchado de tinta impreso. También se conoce como caja de impresión. La mancha de las dos caras deben coincidir en el libro si está bien impreso. La página está ocupada por una sola columna. En el caso de diccionarios, por ejemplo, la mancha ocupa dos columnas. Lo que rodea la mancha es el margen que aparece en todos los laterales.
* Encabezamiento o pie de páginas, una página por encima de la mancha. La línea que separa el encabezamiento de la mancha se conoce como filete.
* Pie de página, se encuentra en la parte inferior de la mancha con un pequeño filete.
* Hoja de guarda, van separando la cubierta del cuerpo del texto. Si la edición es buena las hojas de guarda suelen ser de seda, lino, tela, etc.
* Hojas de respeto, están en blanco, no forman un todo en la cubierta y puede estar formado por una o dos hojas. Aparecen al principio y al final del libro. No van paginadas, pero si se computan
* Portada, es la hoja donde va el título, autor, editor, traductor
* Anteportada, es la hoja donde aparece el título de la obra. Se le llama portadilla. Aparece el título de la obra pero en letra más pequeña y sin ninguna información más. Lo demás aparece en la portada.
* Contraportada, detrás de la hoja de anteportada donde a veces aparece la foto del autor.
* Vuelto de portada, páginas de crédito (verso de portada, páginas de derechos). A pie de página va la información del editor, año, lugar, el número del Depósito Legal, ISBN.
* Colofón, página donde está reseñada la editorial, el editor está en la última página impresa. Van también los agradecimientos. El día que se terminó de imprimir. Suele aparecer en los libros antiguos no en los modernos. Puede ir a la vuelta del índice o en una última hoja con el colofón solo.
* Índice, siempre en página impar. Aparece al principio o al final del libro.
TIPOLOGÍA DE LIBROS
* Manuscrito, libro escrito a mano
* Códice, es también un libro escrito a mano anterior a la invención de la imprenta (siglo XV). Está caligrafiado (con buena letra)
* Mecanoescrito, cuando el texto original está escrito a máquina, también se le llama dactilografiado.
* Ex-libris, una marca que indica de quién es el libro o bien el propietario o bien el original. Se suele hacer con un sello.
El valor de un libro aumenta tanto si es manuscrito, si el libro va con ex-libris y también si el libro es raro. También existen rarezas en cuanto al formato o en la edición. Si no hay más que un ejemplar se conoce como ejemplar único. Hay ediciones especiales que se conocen como EDICIONES DE BIBLIÓFILOS. A veces las ediciones son valiosas por las modificaciones de autor, correcciones.
* Reimpresion, se utiliza a partir de moldes distintos. Es un libro nuevo. Ese libro exige nuevo contrato con el autor y todas las formalizaciones de Depósito Legal.
* Reedición, se realiza con las mismas planchas que se hizo la primera edición. Es el mismo libro pero el editor publica más ejemplares. Hay ediciones corregidas y aumentadas o solo corregidas.
* Edición facsímil, es fotográfica a partir del original. Tiene mayor valor cuanto mayor cuidado se haya llevado en la reproducción. Es una reproducción exacta del original. Se consigue a la perfección.
* Edición princeps, es la primera, cuando se han hecho varias de una misma obra. Suelen ser muy valoradas por los colecciones, bibliotecarios, son las más antiguas que se conocen, se contrasta cómo ha ido variando la obra. Permite tener origen al lugar de la edición.
* Edición crítica, las hay especializadas o de divulgación. Se fundamentan en la comparación de los originales. Suelen ir acompañados de un prólogo en el que el editor critica, explica las fuentes que ha utilizado. Contiene un glosario y un apartado bibliográfico de lo que se ha consultado y a lo que puede acceder el lector.
* Pruebas de ozálidas, es la última que el impresor realiza antes de sacar el original, en papel más fino de lo normal con menos tinta y así el autor tiene la posibilidad de ver cómo va a quedar al final la obra y hacer correcciones. Aun el autor hace la prueba de ozálida para que se tenga una visión de cómo va a quedar el libro.
* Volumen facticio, se compone con unidades librarias independientes que acaban conformando un único volumen
* Nihil obstat, “nada que objetar”. Cuando habia una censura eclesiástica el beneplácito de la iglesia para la población de un libro se hacia con esa expresión
* Imprimatur, “imprimase”. En este caso no habia objección y además se decia que se imprimiera “nihil obstat imprimatur”
Buenos Aires. El 23 de mayo pasado la Cámara baja del Congreso argentino otorgó media sanción al proyecto de ley de la Comisión de Ciencia y Tecnología por el cual se obliga a las instituciones que reciban financiamiento del Estado a disponer de repositorios digitales públicos, gratuitos y abiertos donde se vuelquen las investigaciones realizadas por los científicos subvencionados.
La media sanción contó con 159 votos afirmativos y el proyecto fue presentado por Graciela Giannettasio, presidente de la comisión mencionada, junto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Giannettasio expresó: “El acceso público a estos contenidos no sólo contribuye a la ciencia, sino también a todo el progreso cultural. No colisiona con el sistema de propiedad intelectual. Cuando ampliamos conocimiento ampliamos soberanía”.
La producción científica que será publicada en los repositorios digitales abarca trabajos técnico-científicos, tesis académicas, artículos de revistas, entre otros; que sean resultado de la realización de actividades de investigación financiadas con fondos públicos ya sea, a través de sus investigadores, tecnólogos, docentes, becarios postdoctorales y estudiantes de maestría y doctorado. La Ley establece además la obligatoriedad de publicar los datos de investigación primarios luego de 5 años de su recolección para que puedan ser utilizados por otros investigadores.
El texto original completo del proyecto de ley fue facilitado por Paola Azrilevich, responsable de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Repositorios Digitales, a la lista de ABGRA al día siguiente de la aprobación. [Fuente: Nova]
Un cartel pegado en la entrada anuncia que hay superofertas. Así, con el prefijo incluido. Adentro, libros amontonados, estantes vacíos, viejas ediciones mezcladas con títulos nuevos. Síntomas de una mudanza inminente. Libroria, la librería que está ubicada en la calle París de Las Mercedes, ya anunció su cierre físico: se dedicará solo a vender por Internet. Ignacio Alvarado, el dueño del negocio independiente, decidió ponerle fin a una etapa. Fueron siete años de experiencia en el sector. La próxima semana debe entregar la planta baja del local; en diciembre, hará lo propio con el piso de arriba, que ya luce como una especie de depósito. Sí, la crisis también azota a las librerías. El año pasado fue Lectura, que tenía seis décadas en el Centro Comercial Chacaíto; antes, Centro Plaza; ahora, Libroria. En el futuro, quizás algunas más. Alvarado cree que tener una librería no es económicamente rentable en estos tiempos. El alquiler del local, el sueldo del empleado, la importación, los gastos fijos. "Es una combinación de ver que el negocio no es tan bueno, que los costos son muy altos, y un poco de cansancio", explicó el ingeniero egresado de la Universidad Simón Bolívar. Por los pasillos de Libroria desfilaron escritores como Manuel Caballero o Federico Vegas. También políticos como Henry Ramos Allup. Incluso, misses que eran visitantes habituales. "Aquí han estado múltiples personalidades. Se hicieron muchos bautizos, pero los ingresos no son suficientes para mantener un lugar así. Quedará la nostalgia", dijo Alvarado, que tiene un Máster en Economía y Administración. El comerciante cree que las librerías independientes, ajenas a las grandes cadenas, deben luchar para sobrevivir. "La evidencia es que ya casi no queda ninguna fuera de los centros comerciales. La mayoría va a desaparecer. Se tendrán que dedicar a especializarse, a tratar de crear nichos particulares", indicó el librero, que a partir del año que viene venderá sólo a través de su sitio web. Ahí, asegura Alvarado, está el futuro de los libros. Que lo digital ganará terreno. "Las ventas serán menores, pero las ganancias serán mayores. No habrá gastos. Tampoco competencia con las cadenas. Solo hay que hacerle un poco más de promoción", agregó el profesional, que cree que los centros comerciales son enemigos de las pequeñas librerías. "La vida fuera de ellos hoy como que no tiene sentido, pero también son costosos. Hay que vender masivamente para estar allí". La dificultad para importar también atenta contra el sector. La exclusión de los libros de la lista de bienes prioritarios para conseguir divisas limita el proceso. Por eso las novedades son pocas. Los estantes cada vez más se parecen entre sí. "Aquí ya casi nadie importa. Treinta millones de venezolanos lee lo que decide unos 20 importadores. Se puede hacer en la teoría, pero en la práctica no. Todo el trámite es absurdo". Alexis Romero coincide, en ese aspecto, con su colega. La importación es lo más engorroso del sector. "Si uno tuviese las facilidades para las divisas, el proceso sería mínimo. Se nos hace cuesta arriba y cansón, de cuatro o cinco meses. Resulta lento por toda la burocracia disfuncional que hay. Eso lleva a que la gente opte por el dólar que está en el mercado", dijo el librero de Templo Interno. Y esa medida, claro está, aumenta el precio de los libros. Eso sí, Romero no es tan apocalíptico como Ignacio Alvarado. El encargado del negocio ubicado en Centro Plaza no cree que las librerías están condenadas a desaparecer. Ni ahora ni después. Ni siquiera ante la crisis económica ni frente a la llegada de la tecnología al sector editorial. Que lo digital debe ser un aliado, mas no un enemigo, asegura el también poeta. "Las pequeñas librerías van a tener que hacer uso de las tecnologías como herramientas de comunicación, de marketing, como forma de acercarse a la comunidad. La tecnología llegó para facilitarnos a nosotros la prestación de un servicio a los lectores", dijo el autor de Demolición de los días , que sugiere que una librería se tiene que gerenciar con el criterio de una empresa de renombre. Servirle al pueblo La figura del librero juega un papel fundamental en las librerías independientes, a diferencia de las cadenas privadas, que tienen empleados. "Uno debe asumir una cultura de servicio, de atención casi personalizada. Eso significa que la mercancía de la librería no sólo es el libro, que pasa a través de una cultura de servicio que tiene que ver con asesoría al lector. Hay que saber qué le gusta leer al cliente, hacer que a cada persona la convirtamos de compradores a clientes", explicó Romero. Walter Rodríguez es otro que tiene años de experiencia. Estuve al frente de Lectura hasta que cerró sus puertas en 2011. Ahora trabaja de forma alterna. Asiste a las ferias, realiza visitas, vende por su cuenta. Y así le va bien. "Estoy más tranquilo que antes. Ya no tengo que cumplir tantos horarios. Tengo mis clientes, pero ellos buscan novedades, libros nuevos. Por eso, de a poco busco, algunos", indicó el uruguayo, que tiene años radicado en el país. El comerciante tuvo que cerrar las puertas de su negocio ante los pocos ingresos. Que ya la gente no compra libros como antes, que esos llamados ratones de librería casi no existen. "Antes, había profesores que agarraban sus quincenas y la gastaban en libros. Hoy eso no se puede hacer. Con la crisis, todos tienen sus problemas. El aumento de los libros ha influido, pero también el no aumento de los honorarios de los clientes", explicó Rodríguez, que tuvo un stand en el pasado Festival de la Lectura Chacao, que se realizó en mayo en la Plaza Francia de Altamira. Ahí, en el evento literario, a muchos libreros les fue bien. A Rodríguez se le veía siempre con algún cliente conocido, que le preguntaba por su paradero. "Es que a las ferias va gente a hacer vida social. Es una pequeña fiesta de actividades culturales. El público se arrima ahí, hace sus compras, se encuentra con novedades y escritores", concluyó el dueño de Lectura. Queda claro: las librerías deben ofrecer algo más que ventas de libros para evitar que en un futuro todas cuelguen de la puerta el anuncio de cerrado. dfermin@eluniversal.com
La excelente presentacion sobre el Estado de Internet 2012 de Business Insider hace pensar. El año pasado las ventas de smartphones superaron a las de PCs (arriba). Y las previsiones con respecto a ellos y a las tabletas son crecientes, de modo que, por decirlo son sus propias palabras, “El futuro es móvil”:
Una parte importante de los smartphones (que a su vez van siendo la mayoría de los móviles adquiridos) se usan para juegos. En tabletas, sin embargo, aumenta la compra de contenidos, ¡incluidos los libros!:
Si en vez de las compras reparamos en el contenido consumido, tanto en teléfonos como en tabletas, vemos que las noticias y las redes sociales son las dominantes (aunque los libros siguen siendo significativos):
Pero sin embargo, el gasto publicitario sigue siendo mucho menor en el sector móvil, lo que se atribuye al pequeño tamaño de las pantallas, ¿pero no tendrá también que ver conactitudes de los usuarios?:
Por ahí no habrá por el momento muchos ingresos. Pero las aplicaciones para móviles están creciendo. Veamos el caso de las descargas de Apple:
Y la gente pasa ahora mucho, muchísimo más tiempo en las aplicaciones que en la Web:
(Y hay bastantes aplicaciones que son libros, o cosas que se parecen a libros, o…). El ingreso por venta de aplicaciones avanza lentamente, sobre todo porque… la mayoría son gratis:
Aunque desde el interior de algunas de ellas, gratuitas o no, se pueden hacer ventas (in-App). Pero, de nuevo, las mayores son de juegos:
Y además, en este dominio estamos en un mercado controlado por dos empresas:
Bien: baste como resumen (aunque vale la pena ver la totalidad de la presentación). El libro está ya presente en la plataforma de crecimiento más rápido: la móvil, sea en tabletas o en teléfonos, pero éste es un medio que se va convirtiendo crecientemente en plataforma de juegos y de acceso gratuito a noticias. A ello hay que añadir las dificultades para destacar en él (las tiendas internas, como la App Store, son la pesadilla de un editor… o de casi cualquiera que venda contenidos), y la situación de duopolio de facto.
La venta de libros como aplicaciones móviles es una posibilidad, que está dando lugar además a proyectos de mucho interés, tanto en el campo de las obras infantiles como en recopilaciones de obras libres de derechos, pero como solución global a líneas editoriales generalistas no parece tener mucho futuro.
¿Recordáis que debatimos en un artículo anterior sobre cuál era la mejor forma de reciclar y darle nueva vida a los libros que ya no necesitábamos? En los comentarios encontramos muchasopiniones enfrentadas; algunos de vosotros abogabais por convertir los libros en algo nuevo, aprovechable (como aquellas obras de arte que os enseñamos, o incluso bolsos o muebles), mientras que otros defendíais el valor de todos los libros, y su derecho a seguir existiendo como tales cuando su dueño ya no los quería. Puede que el artista japonés Koshi Kawach haya dado con una forma más que interesante de proporcionarles nueva vida, si bien su proyecto, el “manga farming”, es sólo una muestra de la influencia que podría tener la industria del libro en el mundo del cultivo.
Kawach expuso su idea en un centro comercial de Nagoya, en 2010, exhibiendo grandes tomos de manga que se habían utilizado paraplantar brotes de rábano (kaiware-daikon). Con añadir un poco de agua y sol fue suficiente para que las plantas brotasen, produciendo un efecto divertido y agradable a la vista (por lo menos dentro de una instalación artística). Pero más allá de su impacto artístico Kawach reflexiona sobre las posibilidades del papel, cuya pulpa podría usarse como un fertilizante barato y eficiente, sobre todo teniendo en cuenta la inmensa cantidad de libros no vendidos que se destruyen cada año.
El mayor inconveniente del uso de la pulpa de papel como fertilizante es su bajo contenido en nitrógeno, pero ya existen estudios y propuestas rentables que ofrecen salidas a esta complicación. Teniendo en cuenta que en los Estados Unidos, uno de los mayores productores de libros del mundo, la industria del papel produce cinco millones de toneladas de pulpa en forma de sedimento sólido, no estaría de más que pudiera, por un lado, reducirse dicha cantidad (algo que seguramente ocurrirá con el ascenso del libro electrónico) y, por otro, aprovecharse para algo más productivo que llenar vertederos. La elección de Kawach del manga como base para el cultivo no es gratuita; en Japón el manga ocupa una tercera parte del sector editorial, ya que hablamos de una industria muy lucrativa que se traduce en aproximadamente 10 billones de dólares en ventas anuales. Se venden unos 2 mil millones de tomos de manga al año en Japón, y suele tratarse de ejemplares baratos, de baja calidad, destinados al consumo rápido. Por esto, el desecho que pueden generar debe de ser también espectacular. Aunque el objetivo de Kawach haya sido tan sólo estético (se le presupone intención de, por lo menos, hacernos reflexionar, aunque es dudoso teniendo en cuenta que algunas de sus instalaciones anteriores eran de patatas fritas lacadas, aperitivos en forma de anillo con diamantes incrustados, o mapas realizados con ramen seco), no deja de sugerirnos que esta forma de reciclaje es una posibilidad más para los libros, revistas y periódicos que ya no necesitamos.
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