26 ene. 2010

NO CULPES A NADIE




No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie
porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo
y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar,
corrigiéndote.

El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error
nunca te quejes del ambiente de los que te rodean,
y de quienes en tu mismo lugar supieron vencer.

Las circunstancias son buenas o malas según
la voluntad o fortaleza de tu corazón.
Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.
No te quejes de tu pobreza, tu soledad, tu suerte, enfréntate
con valor y acepta que de una u otra manera,
son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.

No te amargues por tu propio fracaso ni se lo cargues a otro
recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar
y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo,
de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso
si tú has sido el ignorante, el irresponsable,
tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido por ti,
no olvides que la causa de tu presente es tu pasado,
como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes, de los audaces,
imita a los enérgicos, a los vencedores,
a quienes no aceptan situaciones,
a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas, y más en tu trabajo,
y tus problemas sin argumentos, morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande
que el más grande de los obstáculos.

Mírate al espejo de ti mismo,
comienza a ser sincero contigo mismo
reconociéndote por tu valor,
por tu voluntad y no por tu debilidad para justificarte.

Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo. Reconociéndote a ti mismo, más libre y fuerte
dejarás de ser un títere de las circunstancias,
porque tú mismo eres tu destino, y nadie puede sustituirse
en la construcción de su propio destino.

Levántate y mira por las mañanas y respira la luz del amanecer
tú eres parte de la fuerza de la vida
ahora despierta, camina y lucha.

Pablo Neruda
--
Maria Ines Aguirre
Paisajista

4 comentarios:

fonsilleda dijo...

¡Menuda bofetada mañanera!.
El ponerte frente a ti mismo, reconocer errores al mismo tiempo y de la misma manera que alegrarte por los triunfos, si los hay, es tan, tan difícil.
Pero estoy de acuerdo con don Pablo, eso nos haría más libres y fuertes.
Me quedaré con sus últimas frases de esperanza.
Gracias y bicos.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
bibliotecaria dijo...

fonsilleda: gracias por dejar tu comentario. Es muy lindo este poema de Neruda. Nos hace pensar mucho.
Cariños

El Drac dijo...

No había tyenido la suerte de leer este escrito de Neruda, él como siempre dando en el centro delcorazón humano y animándolo a vivir.Un abrazo. Gracias por compartir.