20 ene. 2010

INTERNET DESPIERTA INTERÉS POR LA LECTURA

Lejos de parecerse al gran monstruo que consume por completo las capacidades intelectuales de los chicos, las experiencias de algunas editoriales y sitios web están mostrando a Internet como una herramienta fundamental para la promoción de la escritura y la lectura de ficción entre los niños y adolescentes.

"Para nosotros, Internet es una herramienta multiplicadora: sirve para promocionar títulos y para que se contacten entre los mismos lectores y con los autores de libros que admiran. Se crea un vínculo muy rico entre autores y lectores", observó María Fernanda Maquieira, editora de Alfaguara Infantil y Juvenil.

Muy contrario a lo que suele indicar el imaginario, la Web, los blogs y las redes sociales, como Twitter y Facebook, son los espacios donde los chicos se encuentran, recomiendan libros y comparten opiniones sobre las historias que leen.

En el último año, por ejemplo, la saga Crepúsculo, de Stephenie Meyer, no sólo batió récords de ventas en las librerías y on line, sino que también produjo otro fenómeno que trascendió las fronteras de las estrategias comerciales en la Web. En Facebook existen varias páginas argentinas destinadas a los fans de esta novela. Miles de seguidores de todas partes del mundo son miembros de estos sitios, en los que comparten sus opiniones, sugieren blogs para leer, además de fotos y videos de sus personajes preferidos.

"Con Crepúsculo hay un mundo paralelo. Los lectores se autoconvocan, organizan concursos y participan de foros que ellos crean", describió Maquieira. Sobre la base de éste y otros casos, la editora sostuvo que "la Web no anula la lectura de libros ni la reemplaza; al contrario, suma lectores".

Leandra Zampino, jefa de publicidad del Grupo Editorial Planeta, coincidió con Maquieira sobre esta idea. "Las redes sociales acercan a los lectores a conocer libros y sus escritores", dijo.

También el año pasado, en pleno boom de las historias de vampiros, el Grupo Planeta reeditó Crónicas vampíricas , una colección de cuatro libros en los que se basó la serie televisiva Vampire Diaries , producida por la Warner Bros., y su promoción fue a través de un micrositio web y las redes sociales.

Para la editorial, la experiencia superó sus expectativas. "Se creó una comunidad de cientos de usuarios que intercambiaban información sobre la colección y la serie. Hasta se armaron historias con los personajes, aparte de la original, y se recomendaron otros libros del estilo", recordó Zampino.

Antes de su llegada a las librerías, El símbolo perdido , de Dan Brown, fue el premio de un concurso on line organizado por Planeta, que convocó hasta 6000 usuarios, muchos de ellos adolescentes seguidores del best seller . Ahora, el micrositio del libro propone a los usuarios convertirse "en un experto en simbología".

Relatos paralelos

Mucho antes de que estallara el fanatismo por las historias vampíricas, Harry Potter , la heptalogía escrita por Joanne K. Rowling, generó sólo en Facebook 1400 páginas y más de 30.000 comunidades de seguidores. A partir de allí, los usuarios se invitan a distintos blogs destinados a compartir información sobre las novelas y continuar historias paralelas con sus personajes favoritos. En ellas, la escritura sigue en general el código de Internet: sin signos de puntuación, sin mayúsculas, algunas abreviaturas, la letra k cuando corresponde una q.

Con la obra del escritor John Ronald Reuel Tolkien, autor de El Señor de los Anillos , se produce un fenómeno similar. Hay más de 1400 espacios en Facebook que convocan a los admiradores del trabajo literario de Tolkien.

En el país, hace 16 años un grupo de jóvenes creó la Asociación Tolkien Argentina (ATA) para compartir su afición por este autor, comprender más en profundidad su obra y difundirla entre los jóvenes.

En 2000 recién crearon un sitio en Internet, con lo que se amplió significativamente la comunidad de esta agrupación, según explicó Emiliano Rodríguez Villegas, uno de los más antiguos miembros de ATA y administrador del espacio en Facebook.

En ese sitio, hay un foro donde se proponen temas y se suben textos escritos por los usuarios para compartir con otros.

Emiliano tiene 26 años y aseguró que desde el universo Tolkien "se entra en contacto con todo tipo de literatura".

En cuanto al uso de Internet, consideró que "es una cuestión clave", no sólo como medio de comunicación sino como medio de integración. Desde la página web, redes sociales y el foro, los lectores se convocan para asistir a eventos, en los que "más allá del tema Tolkien, compartimos otros gustos literarios".

La asociación tiene más de 200 miembros y el espacio en Facebook ya cuenta con 642 seguidores, la mayoría entre chicos de 20 a 30 años, según informó Emiliano. "Internet es una gran entrada a este universo, para abordar cuestiones literarias y captar socios", puntualizó el joven. Además, la ATA tiene filiales en el interior del país y organiza periódicamente encuentros de fanáticos en el mundo real, que realizan debates sobre "temas tolkienianos".

Silvia Barrojo


FUENTE

2 comentarios:

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy interesante informe. Como siempre. Un abrazo grande.

bibliotecaria dijo...

Gracias Alma por tu visita a la biblioteca. Y también por tu mensaje. Muchos cariños