13 nov 2009

Prototipo de computador del futuro




Esta nueva iniciativa, aunque pensanda en el 2006 y a modo conceptual es una propuesta, que por el momento no será comercial, pero que sí muestra lo que podría ser otro escenario de las herramientas de las cuales podremos estar dependiendo el día de mañana.

Estos científicos de Sun Microsystem desarrollaron la AIO Card (All In One – Todo En Uno), una computadora del tamaño de una tarjeta de crédito. Las funciones son variadas para tratarse de una dispositivo tan pequeño ya que cuenta con un GPS, conexiones WIFI y Bluetooth y reproducción de archivos multimedia.

La tarjeta TEU, como se debería llamara en español, funciona gracias a una nueva tecnología llamada papel electrónico “e-ink” y la energía necesaria para su funcionamiento es proveída por la energía del sol, además podrá ser insertada en un lector especialmente diseñado que brindara la posibilidad de conectar teclado, mouse y otros periféricos.

Esta tarjeta de alta tecnología esta basada en un cliente liviano de Sun (un software con bajo consumo de recursos) por lo cual no utiliza disco duro, solo usa un microprocesador de baja potencia. La única mala noticia de este dispositivo es que aun no se comercializara, pero muestra la tendencia hacia donde se dirigirá el mercado de las computadoras portátiles.

Fuente: itmparatodos.itm.edu.co

12 nov 2009

Crear digitalmente desde la escuela


¿Por qué deberíamos apoyar la inserción de las llamadas "nuevas tecnologías" en el sistema educativo? Y, sobre todo, ¿para qué?

Si uno plantea esta cuestión, incluso a gente de la que se podría esperar ciertos conocimientos, se obtienen respuestas vagas del tipo de: "Hoy en día es necesario", o "Es el futuro...". Pero colocar ordenadores en las escuelas, y lanzar a los alumnos a "materiales didácticos" no arreglará nada, y probablemente estropee bastantes cosas. Como dice mi hijo menor, hablando de ciertos materiales de estudio, "aprender por ordenador es como estudiar en un Chiqui Park [famosa cadena de locales para diversión de pequeños en España]".

El mundo digital tiene al menos dos bazas centrales para la educación: una es el acceso a una gran cantidad de obras e informaciones (y no voy a tratar este importante tema por el momento). La otra es que la Web permite crear y compartir conocimiento. El proceso mediante el cual las personas pueden dar lugar a nuevos saberes y hacerlos llegar a los demas, ya sea con wikis, blogs, o cualquier otra forma de las que constituyen la llamada Web 2.0, es en sí mismo educativo.

Para defender este punto de vista e impulsar a los profesores a insertarse junto con sus alumnos en estas dinámicas he escrito un libro: Hacia la escuela 2.0. Proyectos con programas gratuitos para formar ciudadanos de la Sociedad del Conocimiento, que publican las Ediciones SM. Quien quiera puede leer su introducción e índice en la Web.

El objetivo de la obra, pues, es enseñar a hacer cosas en la Red, y a compartirlas con otros, bajo el lema: "En el universo digital, cualquier material se hace didáctico". El medio es la utilización de programas gratuitos y de conexiones de Internet no necesariamente grandes. Si la dinámica general es empujar a los ciudadanos (especialmente los jóvenes) a consumir; si parece que sin pizarras electrónicas y conexiones de banda ancha, no se puede hacer nada en un centro de enseñanza, este libro quiere demostrar lo que se puede hacer con equipos muy básicos y sin inversiones complementarias.

Para ello se presentan proyectos elaborados con una serie de programas gratuitos (Google Docs, Wiki, Wikipedia, Flickr, Fuzzmail, Blogger, Google Maps y Yourgmap). Como hay que educar en el uso que se puede hacer de materiales ajenos, y en la forma de compartir los propios, se ofrece un apéndice sobre licencias. Y como hay que alertar sobre los peligros de confiar nuestros contenidos a la Nube, hay otro apéndice sobre este tema.

Hacia la escuela 2.0. ha sido editada por Ediciones SM en edición no venal (es decir: no está a la venta, sino que la editorial la difundirá en foros educativos y similares).

FUENTE

11 nov 2009

LA BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA




La ciudad fue fundada por Alejandro Magno y construida por su antigua guardia personal. Alejandro estimuló el respeto por las culturas extrañas y una búsqueda sin prejuicios del conocimiento. La opresión y el miedo al saber han arrasado casi todos los recuerdos de la antigua Alejandría. Su población tenía una maravillosa diversidad. Soldados macedonios y más tarde romanos, sacerdotes egipcios, aristócratas griegos, marineros fenicios, mercaderes judíos, visitantes de la India y del África subsahariana —todos ellos, excepto la vasta población de esclavos— vivían juntos en armonía y respeto mutuo durante la mayor parte del período que marca la grandeza de Alejandría. Su ciudad estaba construida a una escala suntuosa, porque tenía que ser el centro mundial del comercio, de la cultura y del saber. Estaba adornada con amplias avenidas de treinta metros de ancho, con una arquitectura y una estatuaria elegante, con la tumba monumental de Alejandro y con un enorme faro, el Faros, una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Pero la maravilla mayor de Alejandría era su biblioteca y su correspondiente museo (en sentido literal, una institución dedicada a las especialidades de las Nueve Musas).

De esta biblioteca legendaria lo máximo que sobrevive hoy en día es un sótano húmedo y olvidado del Serapeo, el anexo de la biblioteca, primitivamente un templo que fue reconsagrado al conocimiento. Unos pocos estantes enmohecidos pueden ser sus únicos restos físicos. Sin embargo, este lugar fue en su época el cerebro y la gloria de la mayor ciudad del planeta, el primer auténtico instituto de investigación de la historia del mundo. Los eruditos de la biblioteca estudiaban el Cosmos entero, (Cosmos es una palabra griega que significa el orden del universo). Es en cierto modo lo opuesto a Caos. Presupone el carácter profundamente interrelacionado de todas las cosas. Inspira admiración ante la intrincada y sutil construcción del universo.

Había en la biblioteca una comunidad de eruditos que exploraban la física, la literatura, la medicina, la astronomía, la geografía, la filosofía, las matemáticas, la biología y la ingeniería. La ciencia y la erudición habían llegado a su edad adulta. El genio florecía en aquellas salas. La Biblioteca de Alejandría es el lugar donde los hombres reunieron por primera vez de modo serio y sistemático el conocimiento del mundo.

Además de Eratóstenes, hubo el astrónomo Hiparco, que ordenó el mapa de las constelaciones y estimó el brillo de las estrellas; Euclides, que sistematizó de modo brillante la geometría y que en cierta ocasión dijo a su rey, que luchaba con un difícil problema matemático: "no hay un camino real hacia la geometría"; Dionisio de Tracia, el hombre que definió las partes del discurso y que hizo en el estudio del lenguaje lo que Euclides hizo en la geometría; Herófilo, el fisiólogo que estableció, de modo seguro, que es el cerebro y no el corazón la sede de la inteligencia; Herón de Alejandría, inventor de cajas de engranajes y de aparatos de vapor, y autor de Autómata, la primera obra sobre robots; Apolonio de Pérgamo. el matemático que demostró las formas de las secciones cónicas —elipse, parábola e hipérbola—, las curvas que como sabemos actualmente siguen en sus órbitas los planetas, los cometas y las estrellas; Arquímedes, el mayor genio mecánico hasta Leonardo de Vinci; y el astrónomo y geógrafo Tolomeo, que compiló gran parte de lo que es hoy la seudociencia de la astrología: su universo centrado en la Tierra estuvo en boga durante 1500 años, lo que nos recuerda que la capacidad intelectual no constituye una garantía contra los yerros descomunales. Y entre estos grandes hombres hubo una gran mujer, Hipatia, matemática y astrónoma, la última lumbrera de la biblioteca, cuyo martirio estuvo ligado a la destrucción de la biblioteca siete siglos después de su fundación.

El núcleo de la biblioteca era su colección de libros. Los organizadores escudriñaron todas las culturas y lenguajes del mundo. Enviaban agentes al exterior para comprar bibliotecas. Los buques de comercio que arribaban a Alejandría eran registrados por la policía, y no en busca de contrabando, sino de libros. Los rollos eran confiscados, copiados y devueltos luego a sus propietarios. Es difícil de estimar el número preciso de libros, pero parece probable que la biblioteca contuviera medio millón de volúmenes, cada uno de ellos un rollo de papiro escrito a mano.

-¿Qué destino tuvieron todos estos libros?.

La civilización clásica que los creó acabó desintegrándose y la biblioteca fue destruida deliberadamente. Sólo sobrevivió una pequeña fracción de sus obras junto con unos pocos y patéticos fragmentos dispersos. Y qué tentadores son estos restos y fragmentos. Sabemos por ejemplo que en los estantes de la biblioteca había una obra del astrónomo Aristarco de Samos quien sostenía que la Tierra es uno de los planetas, que orbita el Sol como ellos, y que las estrellas están a una enorme distancia de nosotros. Cada una de estas conclusiones es totalmente correcta, pero tuvimos que esperar casi dos mil años para redescubrirlas. Si multiplicamos por cien mil nuestra sensación de privación por la pérdida de esta obra de Aristarco empezaremos a apreciar la grandeza de los logros de la civilización clásica y la tragedia de su destrucción.

Imaginemos los misterios que podríamos resolver sobre nuestro pasado si dispusiéramos de una tarjeta de lector para la Biblioteca de Alejandría. Sabemos que había una historia del mundo en tres volúmenes, perdida actualmente, de un sacerdote babilonio llamado Beroso. El primer volumen se ocupaba del intervalo desde la Creación hasta el Diluvio un período al cual atribuyó una duración de 432.000 años, es decir cien veces más que la cronología del Antiguo Testamento. El Antiguo Testamento ha llegado hasta nosotros principalmente a través de las traducciones griegas hechas en la Biblioteca de Alejandría.

Alejandria era la mayor ciudad que el mundo occidental había visto jamás. Gente de todas las naciones llegaban allí para vivir, comerciar, aprender. En un día cualquiera sus puertos estaban atiborrados de mercaderes, estudiosos y turistas. Era una ciudad donde griegos, egipcios, árabes, sirios, hebreos, persas, nubios, fenicios, italianos, galos e íberos intercambiaban mercancías e ideas. Fue probablemente allí donde la palabra cosmopolita consiguió tener un sentido auténtico: ciudadano, no de una sola nación, sino del Cosmos. Ser un ciudadano del Cosmos... La vasta población de la ciudad no tenía la menor idea de los grandes descubrimientos que tenían lugar dentro de la Biblioteca. Los nuevos descubrimientos no fueron explicados ni popularizados.

La ciencia no fascinó nunca la imaginación de la multitud. No hubo contrapeso al estancamiento, al pesimismo, a la entrega más abyecta al misticismo. Cuando al final de todo, la chusma se presentó para quemar la Biblioteca no había nadie capaz de detenerla.

Carl Sagan (COSMOS)


FUENTE

6 nov 2009

LA OTRA CARA:

APUNTES SOBRE BIBLIOTECOLOGÍA INDÍGENA

Se podría analizar cuántas bibliotecas se encuentran emplazadas en comunidades indígenas, y si este hecho circunstancial permite considerar a dichos recintos como "bibliotecas indígenas" propiamente dichas. Hay casos de bibliotecas ubicadas en comunidades aborígenes y rurales que ofrecen los mismos servicios que las bibliotecas públicas ubicadas en zonas urbanas. No hay allí un servicio diferenciado, bilingüe, con carácter intercultural, en general se satisfacen necesidades puntuales, en la mayoría de los casos, el material requerido por los docentes de las escuelas públicas aledañas.En muchas situaciones no se contempla el bilingüismo, y mucho menos la oralidad. Por lo tanto representa una biblioteca que brinda un servicio, pero que probablemente no tenga un grado de pertenencia para la gente, ya que no identifica las necesidades propias de la cultura; su cosmovisión, sistema de pensamiento, modos de representar el conocimiento, costumbres…Paralelamente son muchos los casos en donde los bibliotecarios (con o sin titulación) brindan un servicio a las comunidades sin ser conscientes que representan un papel de mediadores de la información, pudiendo contemplar otros aspectos que van más allá de la atención bibliotecaria básica (generar colecciones idóneas, ofrecer materiales en lengua materna, brindar servicios específicos y diferenciados, contemplar la oralidad en las colecciones, establecer redes de contacto con instituciones ligadas al mundo de los pueblos originarios, etc.). De este modo se pierde la posibilidad de analizar prácticas propias de la descripción densa, que bien podrían propiciar material de consulta para investigadores y libros vivientes.
En el país se tienen comunicaciones de experiencias que en su mayoría no han sido documentadas. En ocasiones esos ejemplos son los más valiosos, pero en su mayoría se encuentran "ocultos", sin difusión. Esto solo lo saben quienes viven en la periferia, generalmente en un marco de carencia, contando con pocos recursos para hacer frente a la deserción escolar y el analfabetismo. Los ejemplos de bibliotecas “de trinchera” merecen ser conocidos, no por el simple hecho de publicarlos para justificar ponencias en congresos, sino esencialmente para contribuir, de igual a igual, a una mayor visibilidad que les permita acceder a recursos tanto económicos como humanos y tecnológicos.

La literatura publicada recoge casos de actividades para usuarios indígenas en algunas bibliotecas públicas y populares ubicadas en la provincia de Formosa (comunidades Pit'laxá), incluyendo un proyecto comunitario denominado “Biblioteca y Centro Cultural Comunidad Wichi del Barrio Obrero Ingeniero Juárez” en el departamento Matacos, donde bibliotecarios cooperantes y maestros intentan registrar conocimientos tradicionales junto a los ancianos Wichi. En la provincia de Salta se registran experiencias con misiones religiosas vinculadas con las etnias Ava, Wichi, Yofwaja y Nivaklé), mientras que en Misiones ocurre similar proceso con algunas comunidades guaraníes.
Asimismo existen registros de experiencias de bibliotecas escolares ubicadas en comunidades indígenas vinculadas con programas de Educación Intercultural Bilingüe. Experiencias que se suman a las ya conocidas bibliotecas indígenas de Chaco (CIFMA), Santa Fe (Qomlaqtaq) y Río Negro (Ñimi Quimún). Se tratan de acciones que se encuentran signadas por esfuerzos personales ofrecidos desde el conocimiento de la cultura, generalmente sin recursos apropiados y contando con colaboradores que donan parte de su tiempo.
En Derqui hemos apostado al trabajo asociativo y colaborativo como modo de paliar la ausencia de recursos, en breve se sumarán al proyecto dos bibliotecarias para empezar tareas de clasificación y catalogación del material existente.

Por lo tanto resulta verdaderamente complejo realizar servicios bibliotecarios en comunidades indígenas, sin embargo se han registrado acciones en América Latina mediante la implementación de servicios bibliotecarios específicos, diferenciados, bilingües e interculturales, basado en el desarrollo de colecciones, la constitución de redes y los modelos de formación para bibliotecarios nativos (probablemente una de estas últimas experiencias sea la registrada en Chile, la denominada “Biblioteca Pública Mapuche Luciano Huichalaf Alcapan Purén”, proyecto que se encuentra en fase inicial).
Cada una de estas experiencias han alimentando la posibilidad de construir un espacio adaptable a las necesidades de información de usuarios indígenas, haciendo hincapié en la inclusión social, la pluralidad de ideas, el desarrollo regional y la participación comunitaria.
Con la idea de generar un puente, mucho de lo analizado será necesario (y posible) replicar en la biblioteca Qomllalaqpi.

4 nov 2009

UNA APROXIMACIÓN A LA BIBLIOTECA VIRTUAL INMERSIVA


El presente texto presentara una visión de la biblioteca virtual como medio de aprendizaje, dentro de los servicios asincrónicos que pueden prestarse a través de la red, permitiendo el acceso a la información, de usuarios que no tenían la misma posibilidad de acceso en algunos casos, a las grandes bibliotecas tradicionales . Cada vez son más las instituciones universitarias que colocan sus programas de forma virtual, incluyendo dentro de sus recursos, la biblioteca digital.

Pero antes de avanzar es necesario explicar que diferencia existe entre la biblioteca virtual y la biblioteca digital. La biblioteca digital “es la biblioteca donde el usuario puede acceder al universo de conocimientos con mayor rapidez, desde su escritorio o terminal de comunicaciones” o como lo dice, Shigeo Sugimoto, “es la expresión genérica que designa a estructuras federadas que permiten al ser humano el acceso, tanto intelectual como material, a la masa enorme y continuamente creciente de información que circula por el mundo entero, en forma codificada, a través de las redes digitales multimedia”.

De igual manera López Guzmán define la biblioteca virtual como “aquella que hace uso de la realidad virtual para mostrar una interfaz y emular un ambiente que sitúe al usuario dentro de una biblioteca tradicional. Hace uso de la más alta tecnología multimedia y puede guiar al usuario a través de diferentes sistemas para encontrar colecciones en diferentes sitios, conectados a través de sistemas de cómputo y telecomunicaciones”

copia22.

Actualmente se ha desarrollado lenguajes de programación como el VRML Virtual Reality Modeling Language (Lenguaje de Modelado de Realidad Virtual) el cual es un lenguaje de modelado de mundos virtuales en tres dimensiones en el que podemos acceder utilizando nuestro navegador igual que si visitásemos una página web cualquiera, con la salvedad que nuestras visitas no se limitan a ver un simple texto y fotografías, sino que nos permite ver todo tipo de objetos y construcciones en 3D por los que podemos pasear o interactuar, un ejemplo es el módelo que he hecho de la Biblioteca pública en Tintal.

De esta manera ya existen bibliotecas virtuales en línea, que han utilizado tecnologías como la disponible por second life, donde los usuarios al entrar a traves de un avatar, que emula la forma humana y el movimiento, puede transferirse a diferentes espacios, donde obtener información dentro de la biblioteca virtual inmersiva.

Algunos ejemplos prácticos son NSU Law Library (Cibrary City) donde hacen una recopilación de información especializada en derecho, Kansas State Library, Aarhus Business College: Aarhus, Denmark y la Biblioteca de la Universidad Carlos III de Madrid

Por lo anterior la biblioteca virtual, es una oportunidad para que los nuevos bibliotecarios de la información, tengan la experiencia de ofrecer servicios a los nuevos usuarios que se cada vez requieren más acceso a través de Internet, donde la experiencia presencial de estar en una biblioteca, pueda ser emulada, pero de igual manera los servicios de información ofrezcan la calidad necesaria para lograr el fin último de nuestro que hacer, la satisfacción de las necesidades de información de nuestros usuarios.

BIBLIOGRAFIA

Berry, JW. Digital Libraries: new iniciatives with WWW implications. Consultado en: Lucy Tedd. Desarrollos recientes en inform ática. p. 203-16. En: Informe Mundial de la UNESCO. París: UNESCO, 1997. Citado por: García Pérez A, Cruz Durañona M. ¿Biblioteca tradicional, electrónica, digital o virtual? Documento no publicado. Material del curso Tecnologías de Información. Maestría en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Universidad de La Habana, diciembre 2001.

[1] García Pérez A, Cruz Durañona M. ¿Biblioteca tradicional, electrónica, digital o virtual? Documento no publicado. Material del curso Tecnologías de Información. Maestría en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Universidad de La Habana, diciembre 2001.)

[1] Faba Pérez, Cristina and Nuño Moral, Maria Victoria (2004) La nueva gestión en las bibliotecas virtuales. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios(74):pp. 19-28.

UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID. Biblioteca y más. En: <http://www.uc3m.es/portal/page/portal/biblioteca/aprende_usar/calendario/Biblioteca-Campus_virtual_en_Second_Life>. Consultado el 09 de Septiembre de 2008.

FUENTE