13 dic. 2008

EL ABUELO DE INTERNET... ALLA POR EL SIGLO XIX



Internet cuenta con un largo y distinguido linaje de antepasados que se remonta, lo crean o no, hasta mediados del siglo 19. Su madre, Arpanet, fue solo un eslabón más de tantos enlaces y sistemas de comunicación global que el mundo ha visto. Hoy, conmemorando que ayer fue su 148avo aniversario, les hablaré del primer vínculo de conexión intercontinental de la historia… o más cariñosamente: El tatarabuelo de la Internet.



Corría mediados del siglo 19, más precisamente el año 1842, y Samuel Morse demostraba exitosamente como se podían transmitir telegramas vía cables sumergidos en el Puerto de New York. Las personas visionarias inmediatamente imaginaron un sistema subacuático que permitiera transmitir datos al instante, dejando de lado las tediosas esperas de días y hasta semanas para obtener noticias de un país a otro, incluso, entre el Nuevo y el Viejo Mundo. Como si fuera un huracán de cables inmediatamente se comenzaría a interconectar toda Europa entre si: primero Francia con Inglaterra, luego Inglaterra con Irlanda y así prontamente todas las grandes ciudades de Europa, que se encontraban separadas por grandes extensiones de agua, se fueron conectando unas con otras. Solo quedaba un gran reto: unir dos continentes separados por un océano, algo que convertía a los canales y lagos de los intentos anteriores en simples gotas de lluvia.
Fue gracias a la voluntad y esmero del financista Estadounidense Cyrus Field, quien manejara la emblematica Atlantic Telegraph Company, que se lograría esta conmemorable hazaña de la ingeniería. Construido de cables de acero enlazado, los cuales, eran encapsulados en una gruesa capa de goma india. El Primer Cable Transatlántico se vería desplegado de costa a costa partiendo desde Gran Bretaña para llegar a Newfoundland, antigua América Británica -actual Canadá-, y ramificarse por distintas subestaciones hasta llegar a la Costa Este de los Estados Unidos.
Si bien hoy en día estamos acostumbrados a conexiones intercontinentales de varios gigabytes simultáneos, en ese entonces la tecnología era muy poco permisiva. La increíble longitud del cable hacía que la resistencia eléctrica debiera ser superada utilizando un voltaje muy elevado -en esa época no tenían amplificadores, repetidores ni superconductores para empezar-. Como si esta limitación ya fuera poco, además, tenemos que agregarle, y sin ir muy técnicos para hacer entendible a todo público el artículo, el sistema utilizado para retardar la dispersión de los pulsos del telegrama era tan agresivo que el ancho de banda -o cantidad de información que pasaba por el cable- se veía extremadamente limitado. ¿Qué tan limitado se preguntarán? bueno: 1 palabra cada 20 minutos era el promedio de transferencia.



Plagado de problemas y limitaciones tecnológicas el proyecto solo operaría durante un mes. No obstante, de aquí en más se iniciaría una carrera internacional por interconectar al mundo. En la página que les dejo a continuación se exhiben escaneos de mapas antiguos que destacan los cableados intercontinentales. En estos podrán ver como tras el Primer Cable Intercontinental se iniciaría un boom tecnológico y prontamente el mundo se encontraría conectado.

http://www.anfrix.com/2006/08/el-abuelo-de-la-internet-alla-por-el-siglo-19/