30 may 2010
Cae un mito: ahora afirman que internet incentiva la lectura
Este estudio realizado por el Ministerio de Educación de la Nación asegura que el uso de la web puede potenciar el interés por la lectura en los niños y adolescentes.
GOOGLE TV
- Continuando con los productos de Google, pues trae cosas interesantes. Ahora lo que pretende presentar en su conferencia en San Francisco entre el 19 y el 20 de mayo es nada más y nada menos que su servicio por TV, donde se espera que los televisores puedan acceder a Internet y, obviamente, a sus productos.
Dragonpoint, como lo piensan llamar y que se basará en el sistema operativo para dispositivos móviles Android pretende que podamos navegar normalmente por el televisor como en un computador normal, aunque se sabe que los televisores.
Esto funcionaría por medio de u procesador que se le adaptaría al tv normal y herramientas imprescindibles para el soporte de diferentes aplicaciones como Youtube, los mapas, entre otros, los cuales se podrían volver un estándar para los fabricantes de televisores.
Es sabido que Google está trabajando en una red avanzada que permitirá descargar películas en 5 minutos. Se rumorea que parte de estos desarrollos es también para facilitar dicho producto y también Google quiere explotar los desafíos y la transición que está presentando la Tv, donde va perdiendo terreno con respecto a Internet y en donde los estadounidenses ya no la consideran tan relevante como para pagar servicios Premium.
Fuentes:ElColombiano.com
"Si uno no lee, no vive. Lo importante no son los libros; lo importante es la lectura"
"Si uno no lee, no vive. Lo importante no son los libros; lo importante es la lectura"
Son palabras del Ministro de Educación de España, Angel Gabilondo, tras la firma del acuerdo que ha suscrito su ministerio con el Instituto Cervantes.
En acuerdo persigue fomentar la lectura en español a través de internet y potenciar el Centro Virtual "leer.es".
Este centro virtual depende del Ministerio de Educación y tiene muy en cuenta las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que, en opinión de Carmen Caffarel, presidente dal Instituo Cervantes, constituyen "una herramienta tremendamente útil para la enseñanza".
Son palabras del Ministro de Educación de España, Angel Gabilondo, tras la firma del acuerdo que ha suscrito su ministerio con el Instituto Cervantes.
En acuerdo persigue fomentar la lectura en español a través de internet y potenciar el Centro Virtual "leer.es".
Este centro virtual depende del Ministerio de Educación y tiene muy en cuenta las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que, en opinión de Carmen Caffarel, presidente dal Instituo Cervantes, constituyen "una herramienta tremendamente útil para la enseñanza".
En "leer.es" se han llevado a cabo diferentes concursos relacionados con el fomento de la lectura, en los que han participado estudiantes de diferentes niveles.
Uno de ellos tenía por objetivo poner de manifiesto las "consecuencias que puede tener el no leer o el no entender lo que se lee".
En la mayoría de los casos, los jóvenes coincidieron en señalar que "la consecuencia más nefasta" es "la incapacidad para entender el mundo en que vivimos". La ausencia de lectura hace al individuo "más débil y vulnerable".
El humor es el arma que utilizaron los jóvenes participantes para concienciar al resto de los estudiantes sobre las bondades de la lectura, como queda patente en la pieza ganadora, "Alma de pollo", firmada por Marta Anido y Laura García:
"Si no lees, serás un alma de pollo que no está preparada para volar"
es uno de los mensajes de la divertida pieza ganadora.
El ministro de Educación hizo una encendida defensa de la lectura, que "en estos tiempos convulsos", fomenta la capacidad de elegir y de discernir.
"Vivir es aprender a leer, a comprender a los otros, a educarnos", decía el ministro, para llamar también la atención sobre lo unidas que están la escritura y la lectura.
"Escribir es leer un libro nunca escrito. Cervantes fue el primero que leyó el Quijote. Probablemente, leer es reescribir un libro, es engendrar un texto, alumbrarlo".
Uno de ellos tenía por objetivo poner de manifiesto las "consecuencias que puede tener el no leer o el no entender lo que se lee".
En la mayoría de los casos, los jóvenes coincidieron en señalar que "la consecuencia más nefasta" es "la incapacidad para entender el mundo en que vivimos". La ausencia de lectura hace al individuo "más débil y vulnerable".
El humor es el arma que utilizaron los jóvenes participantes para concienciar al resto de los estudiantes sobre las bondades de la lectura, como queda patente en la pieza ganadora, "Alma de pollo", firmada por Marta Anido y Laura García:
"Si no lees, serás un alma de pollo que no está preparada para volar"
es uno de los mensajes de la divertida pieza ganadora.
El ministro de Educación hizo una encendida defensa de la lectura, que "en estos tiempos convulsos", fomenta la capacidad de elegir y de discernir.
"Vivir es aprender a leer, a comprender a los otros, a educarnos", decía el ministro, para llamar también la atención sobre lo unidas que están la escritura y la lectura.
"Escribir es leer un libro nunca escrito. Cervantes fue el primero que leyó el Quijote. Probablemente, leer es reescribir un libro, es engendrar un texto, alumbrarlo".
29 may 2010
EL BUEN BIBLIOTECARIO
Que diferente de aquel *Decálogo del buen bibliotecario de Eco*. Y a la
vista de los puntos tratados, no dudo en afirmar que puede ser adaptado a
cualquier cargo que quiera mantenerse al día y ser competente en su
profesión.* *
EL BUEN BIBLIOTECARIO
Según el Diccionario de la Real Academia Española *bibliotecario, ria*
Persona que tiene a su cargo el cuidado, ordenación y servicio de una
biblioteca.
Todos estamos hartos de escuchar (y de sufrir en carne propia) lo mal que
atiende a los usuarios el bibliotecario de aquella biblioteca, lo poco
amigos que son de prestar los libros, la falta de colaboración en la
orientación de una lectura, etc., *Umberto Eco* utilizo la maestría de su
escritura para enseñar *irónicamente* a los profesionales de la biblioteca,
las premisas que todo buen bibliotecario debe cumplir, el texto se llama
* DECÁLOGO BIBLIOTECARIO*
*PREMISA*: La finalidad de una biblioteca es custodiar los libros e impedir
que resulten dañados. Una manera eficaz de conseguir este resultado es
imposibilitar que los lectores los toquen; la segunda, y más perfecta, es
impedir que lleguen a conocer su existencia. Para ello cabe hacer lo
siguiente:
1. Complicar al máximo los catálogos. Separar premeditadamente los
catálogos de autores de los de materias y revistas, disponiéndolos incluso
en salas diferentes.
1. Si es posible puede tenerse, por cada catálogo, uno distinto para las
adquisiciones anteriores (hasta 1960). Las adquisiciones posteriores se
tendrán en una lista aparte, absolutamente inaccesible. La grafía y
redacción de los nombres de los autores han de variar de catálogo en
catálogo. Por ejemplo “Chzikovskij” en el moderno y “Tschaikowsky” en el
antiguo. El alfabético de materias debe estar redactado según decisión
propia del bibliotecario, siguiendo sus peculiares intereses privados.
1. Se debe prohibir que los editores sugieran en la contraportada una
relación de los encabezamientos de materia bajo los que el libro debiera ser
clasificado.
1. La signatura debe ser totalmente intranscribible y con muchas siglas,
algunas de las cuales deben parecer irrelevantes. Procurar que la papeleta
de petición esté redactada de forma imperfecta, de modo que le pueda ser
devuelta al lector, obligándole a rehacerla de nuevo.
1. El tiempo transcurrido entre la petición y la recepción del libro debe
ser muy largo. Las papeletas deben introducirse en una especie de rueda de
la fortuna y desaparecer por los subterráneos. Allí serán atendidas de
manera arbitraria por subalternos minusválidos. Sería de agradecer alguna
extremidad artificial o, mejor, una manga sujeta con un imperdible a la
espalda. El subalterno ideal es el que lleva un solo libro en cada viaje. En
cualquier caso, es necesario que este subalterno sea completamente incapaz,
de modo que al subirse a las escaleras para alcanzar las estanterías más
altas consiga precipitar trágicamente decenas de libros al suelo.
1. Nunca se ha de prestar más de un libro. No debe permitirse que el
lector entre en la biblioteca con un libro propio para compararlo con el
prestado por la biblioteca. Toda comparación es siempre odiosa. Actuar de
modo que los libros solicitados no lleguen jamás a ser llevados a la sala de
lectura.
1. Esforzarse por conseguir una ausencia total de fotocopiadoras. Si ya
hubiese, que sean pocas, preferentemente, sólo una, no utilizable por el
lector, que se fotocopien pocas páginas, a precio muy caro, después de una
larga cola y entregando las fotocopias al día siguiente.
1. El préstamo de los libros para fuera de la biblioteca debe variarse
sistemáticamente de modo que frustre cualquier intento. Conseguir que el
préstamo interbibliotecario sea utópico. Impedir que el lector llegue a
tener el más mínimo conocimiento de los catálogos de otras bibliotecas.
1. Los horarios de apertura deben coincidir completamente con los
horarios laborales; sobre todo merece la pena conseguir que las bibliotecas
estén cerradas a la hora de comer, por la noche, los sábados y las fiestas
de guardar. Hacer lo posible para que, en su tiempo libre, el usuario no se
canse leyendo y se dedique al deporte.
1. No debe ser posible que el lector pueda reconfortarse con un pequeño
refresco en el interior de la biblioteca: el que quiera un café debe salir y
al salir devolver todos los libros prestados, de manera que al regresar
tenga que repetir todo el proceso de petición. No debe ser posible
encontrarse el mismo libro al día siguiente. Ha de ser imposible saber quién
lo tiene prestado en ese momento.
NORMA DORADA: El lector no debe tener acceso, bajo ningún concepto, a las
estanterías. -
NORMA ADICIONAL: El objetivo primordial es conseguir que la biblioteca
permanezca completamente cerrada la mayor parte del año por orden
gubernativa.
Pero para que todos sigamos mejorando en nuestra profesión, Fabrizio Ferri
Benedetti <http://fbenedetti. blogalia. com/> nos presenta su Etología del
Bibliotecario <http://fbenedetti. blogalia. com/historias/ 10096>, que guarda
cierto parecido con el anterior que trata de refrescar conocimientos.
* * *DECÁLOGO DEL BUEN BIBLIOTECARIO ** ** *
1. Reconoceré que el universo de la cultura informacional está cambiando
muy rápidamente y que las bibliotecas tienen que responder positivamente a
esos cambios para reforzar los servicios que los usuarios necesitan y
quieren.
2. Me educaré sobre la cultura informacional de mis usuarios y buscaré
formas de incorporar lo que aprendo a los servicios de la biblioteca.
3. No seré paternalista en relación a mi biblioteca, sino que observaré
claramente su situación y haré una evaluación honesta lo que puede ser
mejorado.
4. Seré un participante activo para mejorar mi biblioteca.
5. Reconoceré que las bibliotecas evolucionan muy lentamente y trabajaré
con mis colegas para fomentar nuestra sensibilidad a que ésto cambie.
6. Seré valiente para enfrentarme a la propuesta de nuevos servicios y
nuevos modos de mejorarlos, aunque algunos de mis colegas sean reacios.
7. Mostraré ilusión por los cambios positivos y transmitiré esto a mis
colegas y usuarios.
8. Dejaré de lado las prácticas de antaño si hay un modo mejor de
hacerlas ahora incluso si éstas me parecen muy importantes.
9. Tendré una actitud práctica y experimental con respecto a los cambios,
estando dispuesto a cometer errores.
10. No esperaré hasta que algo sea perfecto para lanzarlo al público,
sino que lo mejoraré continuamente basándome en el feedback del usuario.
Fuente. h. helena: biblioeib@gruposyah oo.com
vista de los puntos tratados, no dudo en afirmar que puede ser adaptado a
cualquier cargo que quiera mantenerse al día y ser competente en su
profesión.* *
EL BUEN BIBLIOTECARIO
Según el Diccionario de la Real Academia Española *bibliotecario, ria*
Persona que tiene a su cargo el cuidado, ordenación y servicio de una
biblioteca.
Todos estamos hartos de escuchar (y de sufrir en carne propia) lo mal que
atiende a los usuarios el bibliotecario de aquella biblioteca, lo poco
amigos que son de prestar los libros, la falta de colaboración en la
orientación de una lectura, etc., *Umberto Eco* utilizo la maestría de su
escritura para enseñar *irónicamente* a los profesionales de la biblioteca,
las premisas que todo buen bibliotecario debe cumplir, el texto se llama
* DECÁLOGO BIBLIOTECARIO*
*PREMISA*: La finalidad de una biblioteca es custodiar los libros e impedir
que resulten dañados. Una manera eficaz de conseguir este resultado es
imposibilitar que los lectores los toquen; la segunda, y más perfecta, es
impedir que lleguen a conocer su existencia. Para ello cabe hacer lo
siguiente:
1. Complicar al máximo los catálogos. Separar premeditadamente los
catálogos de autores de los de materias y revistas, disponiéndolos incluso
en salas diferentes.
1. Si es posible puede tenerse, por cada catálogo, uno distinto para las
adquisiciones anteriores (hasta 1960). Las adquisiciones posteriores se
tendrán en una lista aparte, absolutamente inaccesible. La grafía y
redacción de los nombres de los autores han de variar de catálogo en
catálogo. Por ejemplo “Chzikovskij” en el moderno y “Tschaikowsky” en el
antiguo. El alfabético de materias debe estar redactado según decisión
propia del bibliotecario, siguiendo sus peculiares intereses privados.
1. Se debe prohibir que los editores sugieran en la contraportada una
relación de los encabezamientos de materia bajo los que el libro debiera ser
clasificado.
1. La signatura debe ser totalmente intranscribible y con muchas siglas,
algunas de las cuales deben parecer irrelevantes. Procurar que la papeleta
de petición esté redactada de forma imperfecta, de modo que le pueda ser
devuelta al lector, obligándole a rehacerla de nuevo.
1. El tiempo transcurrido entre la petición y la recepción del libro debe
ser muy largo. Las papeletas deben introducirse en una especie de rueda de
la fortuna y desaparecer por los subterráneos. Allí serán atendidas de
manera arbitraria por subalternos minusválidos. Sería de agradecer alguna
extremidad artificial o, mejor, una manga sujeta con un imperdible a la
espalda. El subalterno ideal es el que lleva un solo libro en cada viaje. En
cualquier caso, es necesario que este subalterno sea completamente incapaz,
de modo que al subirse a las escaleras para alcanzar las estanterías más
altas consiga precipitar trágicamente decenas de libros al suelo.
1. Nunca se ha de prestar más de un libro. No debe permitirse que el
lector entre en la biblioteca con un libro propio para compararlo con el
prestado por la biblioteca. Toda comparación es siempre odiosa. Actuar de
modo que los libros solicitados no lleguen jamás a ser llevados a la sala de
lectura.
1. Esforzarse por conseguir una ausencia total de fotocopiadoras. Si ya
hubiese, que sean pocas, preferentemente, sólo una, no utilizable por el
lector, que se fotocopien pocas páginas, a precio muy caro, después de una
larga cola y entregando las fotocopias al día siguiente.
1. El préstamo de los libros para fuera de la biblioteca debe variarse
sistemáticamente de modo que frustre cualquier intento. Conseguir que el
préstamo interbibliotecario sea utópico. Impedir que el lector llegue a
tener el más mínimo conocimiento de los catálogos de otras bibliotecas.
1. Los horarios de apertura deben coincidir completamente con los
horarios laborales; sobre todo merece la pena conseguir que las bibliotecas
estén cerradas a la hora de comer, por la noche, los sábados y las fiestas
de guardar. Hacer lo posible para que, en su tiempo libre, el usuario no se
canse leyendo y se dedique al deporte.
1. No debe ser posible que el lector pueda reconfortarse con un pequeño
refresco en el interior de la biblioteca: el que quiera un café debe salir y
al salir devolver todos los libros prestados, de manera que al regresar
tenga que repetir todo el proceso de petición. No debe ser posible
encontrarse el mismo libro al día siguiente. Ha de ser imposible saber quién
lo tiene prestado en ese momento.
NORMA DORADA: El lector no debe tener acceso, bajo ningún concepto, a las
estanterías. -
NORMA ADICIONAL: El objetivo primordial es conseguir que la biblioteca
permanezca completamente cerrada la mayor parte del año por orden
gubernativa.
Pero para que todos sigamos mejorando en nuestra profesión, Fabrizio Ferri
Benedetti <http://fbenedetti. blogalia. com/> nos presenta su Etología del
Bibliotecario <http://fbenedetti. blogalia. com/historias/ 10096>, que guarda
cierto parecido con el anterior que trata de refrescar conocimientos.
* * *DECÁLOGO DEL BUEN BIBLIOTECARIO ** ** *
1. Reconoceré que el universo de la cultura informacional está cambiando
muy rápidamente y que las bibliotecas tienen que responder positivamente a
esos cambios para reforzar los servicios que los usuarios necesitan y
quieren.
2. Me educaré sobre la cultura informacional de mis usuarios y buscaré
formas de incorporar lo que aprendo a los servicios de la biblioteca.
3. No seré paternalista en relación a mi biblioteca, sino que observaré
claramente su situación y haré una evaluación honesta lo que puede ser
mejorado.
4. Seré un participante activo para mejorar mi biblioteca.
5. Reconoceré que las bibliotecas evolucionan muy lentamente y trabajaré
con mis colegas para fomentar nuestra sensibilidad a que ésto cambie.
6. Seré valiente para enfrentarme a la propuesta de nuevos servicios y
nuevos modos de mejorarlos, aunque algunos de mis colegas sean reacios.
7. Mostraré ilusión por los cambios positivos y transmitiré esto a mis
colegas y usuarios.
8. Dejaré de lado las prácticas de antaño si hay un modo mejor de
hacerlas ahora incluso si éstas me parecen muy importantes.
9. Tendré una actitud práctica y experimental con respecto a los cambios,
estando dispuesto a cometer errores.
10. No esperaré hasta que algo sea perfecto para lanzarlo al público,
sino que lo mejoraré continuamente basándome en el feedback del usuario.
Fuente. h. helena: biblioeib@gruposyah oo.com
28 may 2010
Llegó “La nube”, el servicio que revoluciona a internet
La nube es la novedad en 2010. Se trata de un servicio que revoluciona la forma de almacenar y de procesar información en todo el mundo. En término simples, estamos frente a un sinnúmero de servidores interconectados que ofrecen la posibilidad, a través de internet, de guardar infinita cantidad de información y de ejecutar todo tipo de tareas, desde un procesador de texto, un antivirus o servicios de e-mail, especialmente beneficioso para empresas.
Los grandes jugadores del sector tecnológico ya prestan este servicio (Google Apps, Amazon EC2, eyeOS y Microsoft Azure) tanto a empresas de todos los tamaños como a clientes particulares. Alex Rodríguez Torres, de Google, asegura que "para ingresar al mundo de la computación en la nube sólo es necesario un dispositivo con conexión a internet. A partir de allí, el usuario tiene accesibilidad, interconectividad y facilidad de uso desde cualquier lugar del mundo".
Por otra parte, tener toda la información particular en la nube ahorra muchos dolores de cabeza. Como en el caso de sufrir el robo de una computadora, donde no será mayor problema recuperar la información. No obstante, la posición de muchos expertos es la de “no poner todos los huevos en la misma canasta” y poseer un backup de los datos más importantes en dos o tres lugares distintos, ya sea en la nube, en un disco rígido o en un pendrive.
Sin embargo, a la hora de pensar en tener toda la información personal o los datos sensibles de una empresa flotando en internet, sobresalen algunos interrogantes: se cuestionan los niveles de seguridad que pueden ofrecer los diversos servicios y el espacio donde se almacena la información deja de ser propio (del que la produce) y entran en juego temas de privacidad.
Respecto de la seguridad en la nube, Marcelo Pizani, gerente de productos de la empresa de antivirus Panda, asegura que “los principales obstáculos que encontramos a la hora de hablar de seguridad en la nube son el desconocimiento, la desinformación y el temor. En las empresas, esto sucede particularmente por los aspectos de confidencialidad”. Si bien las compañías tienen en claro que su información esta circulando constantemente en la web.
Otro de los temas álgidos cuando se habla de computación en la nube es la propiedad de la información. ¿Qué pasa con los datos que son subidos a un servicio de nube? Desde las empresas proveedoras insisten con que “la información es cien por ciento del cliente” y que “así como se sube, se baja”. Sin embargo, todavía no existen reglas claras en materia de legislación, no solo en nuestro país, sino a nivel mundial.
[Fuente: Boletín OiC]
Los grandes jugadores del sector tecnológico ya prestan este servicio (Google Apps, Amazon EC2, eyeOS y Microsoft Azure) tanto a empresas de todos los tamaños como a clientes particulares. Alex Rodríguez Torres, de Google, asegura que "para ingresar al mundo de la computación en la nube sólo es necesario un dispositivo con conexión a internet. A partir de allí, el usuario tiene accesibilidad, interconectividad y facilidad de uso desde cualquier lugar del mundo".
Por otra parte, tener toda la información particular en la nube ahorra muchos dolores de cabeza. Como en el caso de sufrir el robo de una computadora, donde no será mayor problema recuperar la información. No obstante, la posición de muchos expertos es la de “no poner todos los huevos en la misma canasta” y poseer un backup de los datos más importantes en dos o tres lugares distintos, ya sea en la nube, en un disco rígido o en un pendrive.
Sin embargo, a la hora de pensar en tener toda la información personal o los datos sensibles de una empresa flotando en internet, sobresalen algunos interrogantes: se cuestionan los niveles de seguridad que pueden ofrecer los diversos servicios y el espacio donde se almacena la información deja de ser propio (del que la produce) y entran en juego temas de privacidad.
Respecto de la seguridad en la nube, Marcelo Pizani, gerente de productos de la empresa de antivirus Panda, asegura que “los principales obstáculos que encontramos a la hora de hablar de seguridad en la nube son el desconocimiento, la desinformación y el temor. En las empresas, esto sucede particularmente por los aspectos de confidencialidad”. Si bien las compañías tienen en claro que su información esta circulando constantemente en la web.
Otro de los temas álgidos cuando se habla de computación en la nube es la propiedad de la información. ¿Qué pasa con los datos que son subidos a un servicio de nube? Desde las empresas proveedoras insisten con que “la información es cien por ciento del cliente” y que “así como se sube, se baja”. Sin embargo, todavía no existen reglas claras en materia de legislación, no solo en nuestro país, sino a nivel mundial.
[Fuente: Boletín OiC]
http://www.sai.com.ar/bibliotecologia/boletin/7/bie068.htm
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