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16 oct 2014
25 abr 2012
Ereván: capital mundial del libro 2012
La ciudad de Ereván (Armenia) es la Capital Mundial del Libro 2012 y ostentará este título hasta el 23 de abril del próximo año. Las otras ciudades que compitieron enviando sus candidaturas fueron Guilin (República Popular de China), Klaipeda (Lituania) y Wellington (Nueva Zelanda).
En concordancia con la resolución 31/C29 de UNESCO, que dispone la elección anual de una capital, esta designación ha recaído anteriormente en Madrid (2001), Alejandría (2002), Nueva Delhi (2003), Amberes (2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá (2007), Ámsterdam (2008), Beirut (2009), Liubliana (2010) y Buenos Aires (2011).
Las ciudades que deseen presentar sus candidaturas deben diseñar un programa que, contando con el apoyo del alcalde, promueva el libro y la lectura durante el periodo comprendido entre la celebración de dos días mundiales del libro (23 de abril). El comité de selección está integrado por representantes de la Unión Internacional de Editores (UIE-IPA), la Federación Internacional de Libreros (IBF), la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA) y UNESCO.
Ereván fue elegido por "la calidad y variedad del programa propuesto, [...] detallado, realista y popular, centrado en temas universales, y poniendo de relieve a todos los actores de la cadena del libro".
http://blog.pucp.edu.pe/item/157441/erevan-capital-mundial-del-libro-2012
En concordancia con la resolución 31/C29 de UNESCO, que dispone la elección anual de una capital, esta designación ha recaído anteriormente en Madrid (2001), Alejandría (2002), Nueva Delhi (2003), Amberes (2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá (2007), Ámsterdam (2008), Beirut (2009), Liubliana (2010) y Buenos Aires (2011).
Las ciudades que deseen presentar sus candidaturas deben diseñar un programa que, contando con el apoyo del alcalde, promueva el libro y la lectura durante el periodo comprendido entre la celebración de dos días mundiales del libro (23 de abril). El comité de selección está integrado por representantes de la Unión Internacional de Editores (UIE-IPA), la Federación Internacional de Libreros (IBF), la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA) y UNESCO.
Ereván fue elegido por "la calidad y variedad del programa propuesto, [...] detallado, realista y popular, centrado en temas universales, y poniendo de relieve a todos los actores de la cadena del libro".
http://blog.pucp.edu.pe/item/157441/erevan-capital-mundial-del-libro-2012
4 mar 2012
El gran robo de libros de palestina
Un documental narra el SAQUEO
Israelí de las BIBLIOTECAS palestinas en 1948
Miles de libros de las
casas PALESTINAS saqueadas durante la Nakba (1948) se encuentran
hoy en la Biblioteca
Nacional de ISRAEL, a la que muchos de sus dueños
no pueden acceder, según denuncia un documental que se estrenará en abril.
"El Gran Robo de Libros de
Palestina", es el filme que ultima el director
israelí Benny Brunner, con el que sacará a la luz el expolio de las bibliotecas
privadas árabes durante la "Nakba" ("catástrofe" en árabe,
vocablo con el que los árabes describen el exilio y desposesión palestina tras
la fundación de Israel en 1948).
"En una operación conjunta del Ejército y la Biblioteca Nacional
-que entonces pertenecía a la Universidad Hebrea-
se recogieron unos 30.000 libros en
casas palestinas de Jerusalén Oeste y 40.000 en ciudades árabes como Haifa o
Nazaret", explica Brunner a Efe en conversación telefónica desde
Amsterdam.
Según el director, que basa su cinta en una tesis doctoral del
israelí Gish Amit, los bibliotecarios desecharon unos 24.000 volúmenes y se quedaron con
otros 46.000.
Más de 7.000 están hoy en la Biblioteca Nacional
clasificados como "Propiedad de Ausentes (AP)", mientras que el resto
"no se sabe donde ha ido a parar,
pero hay evidencias de que parte habría sido incluida en la colección
general", asegura Brunner. Entre las bibliotecas
confiscadas estarían algunas de las más antiguas familias de Jerusalén, como
los Sakakini, Nashasiwi o Al Huseini, que incluían joyas de la literatura
islámica y árabe.
El documental sostiene que, si bien en un principio los libros
fueron registrados de acuerdo a su procedencia, en los años 50 se eliminaron
las tarjetas identificativas que permitirían relacionarlos con sus dueños en
caso de que los reclamasen algún día.
"Se ordenó cortar los lazos, hacer imposible la devolución de
los libros, apropiárselos" , afirma Brunner, que añade que también se
confiscaron otros documentos "como
el gran archivo de periódicos de Yafa, que conservaba ediciones de los grandes
periódicos árabes que se imprimían allí".
Muchos de los dueños de los libros y sus herederos son hoy
refugiados palestinos a los que Israel no permite entrar en el país, mientras
que otros están en los territorios ocupados o viven en Israel y tienen
ciudadanía israelí.Es el caso de Anwar Ben Badis, residente en Jerusalén y originario
de Tantura (norte de Israel), uno de los pueblos palestinos destruidos en la
guerra.
Según él, su padre tiene grabadas dos imágenes que jamás olvidará:
"Cómo los soldados judíos de la
división Alexandrón de la
Haganá se llevaron los libros de la casa familiar e
inmediatamente después dinamitaron la casa".
"En total, perdimos unos 1.600 libros, la mayoría textos
sagrados. En 1991, un amigo antropólogo que estudiaba en la Biblioteca Nacional
encontró tres libros con una tarjeta dentro con los nombres de mi abuelo y su
hermano. Alguien los sacó de allí y nos los entregó. Ilegalmente. Igual que
ellos nos los robaron", asegura.
Su familia reclamó reiteradamente la devolución de esos y otros
libros a la
Biblioteca Nacional sin obtener nunca respuesta, añade.
Una portavoz de esa institución señaló a Efe que "la
colección de Propiedad Ausente tiene solo 8.000 volúmenes, no forma parte de
las colecciones propiedad de la Biblioteca Nacional y está bajo la autoridad
legal del Custodio de Propiedad Ausente del Ministerio de Finanzas", a
quien remitió para cualquier consulta, pero que no respondió a las solicitudes
de información de Efe.
Por Ana Cárdenes
Fuente:
Israelí de las BIBLIOTECAS palestinas en 1948
Miles de libros de las
casas PALESTINAS saqueadas durante la Nakba (1948) se encuentran
hoy en la Biblioteca
Nacional de ISRAEL, a la que muchos de sus dueños
no pueden acceder, según denuncia un documental que se estrenará en abril.
"El Gran Robo de Libros de
Palestina", es el filme que ultima el director
israelí Benny Brunner, con el que sacará a la luz el expolio de las bibliotecas
privadas árabes durante la "Nakba" ("catástrofe" en árabe,
vocablo con el que los árabes describen el exilio y desposesión palestina tras
la fundación de Israel en 1948).
"En una operación conjunta del Ejército y la Biblioteca Nacional
-que entonces pertenecía a la Universidad Hebrea-
se recogieron unos 30.000 libros en
casas palestinas de Jerusalén Oeste y 40.000 en ciudades árabes como Haifa o
Nazaret", explica Brunner a Efe en conversación telefónica desde
Amsterdam.
Según el director, que basa su cinta en una tesis doctoral del
israelí Gish Amit, los bibliotecarios desecharon unos 24.000 volúmenes y se quedaron con
otros 46.000.
Más de 7.000 están hoy en la Biblioteca Nacional
clasificados como "Propiedad de Ausentes (AP)", mientras que el resto
"no se sabe donde ha ido a parar,
pero hay evidencias de que parte habría sido incluida en la colección
general", asegura Brunner. Entre las bibliotecas
confiscadas estarían algunas de las más antiguas familias de Jerusalén, como
los Sakakini, Nashasiwi o Al Huseini, que incluían joyas de la literatura
islámica y árabe.
El documental sostiene que, si bien en un principio los libros
fueron registrados de acuerdo a su procedencia, en los años 50 se eliminaron
las tarjetas identificativas que permitirían relacionarlos con sus dueños en
caso de que los reclamasen algún día.
"Se ordenó cortar los lazos, hacer imposible la devolución de
los libros, apropiárselos" , afirma Brunner, que añade que también se
confiscaron otros documentos "como
el gran archivo de periódicos de Yafa, que conservaba ediciones de los grandes
periódicos árabes que se imprimían allí".
Muchos de los dueños de los libros y sus herederos son hoy
refugiados palestinos a los que Israel no permite entrar en el país, mientras
que otros están en los territorios ocupados o viven en Israel y tienen
ciudadanía israelí.Es el caso de Anwar Ben Badis, residente en Jerusalén y originario
de Tantura (norte de Israel), uno de los pueblos palestinos destruidos en la
guerra.
Según él, su padre tiene grabadas dos imágenes que jamás olvidará:
"Cómo los soldados judíos de la
división Alexandrón de la
Haganá se llevaron los libros de la casa familiar e
inmediatamente después dinamitaron la casa".
"En total, perdimos unos 1.600 libros, la mayoría textos
sagrados. En 1991, un amigo antropólogo que estudiaba en la Biblioteca Nacional
encontró tres libros con una tarjeta dentro con los nombres de mi abuelo y su
hermano. Alguien los sacó de allí y nos los entregó. Ilegalmente. Igual que
ellos nos los robaron", asegura.
Su familia reclamó reiteradamente la devolución de esos y otros
libros a la
Biblioteca Nacional sin obtener nunca respuesta, añade.
Una portavoz de esa institución señaló a Efe que "la
colección de Propiedad Ausente tiene solo 8.000 volúmenes, no forma parte de
las colecciones propiedad de la Biblioteca Nacional y está bajo la autoridad
legal del Custodio de Propiedad Ausente del Ministerio de Finanzas", a
quien remitió para cualquier consulta, pero que no respondió a las solicitudes
de información de Efe.
Por Ana Cárdenes
Fuente:
18 ene 2012
Cómo se hace un libro (II): Las tres elecciones
Tres son las elecciones fundamentales en la génesis de un libro, dos por parte del editor y una del autor.
-¿Cómo seleccionan los editores un libro?
Seamos francos: el libro es un producto y las editoriales son empresas. Por tanto, el principal motivo para que un editor elija un texto y no otro para su publicación son las expectativas de venta. Existen salvedades, por supuesto: algunas pequeñas editoriales (alguna hay, sí) no tienen ánimo de lucro y publican lo que a su editor (que a la sazón también es el que financia) le gusta. Son editores por vocación, que no tienen inconveniente en perder dinero para hacer lo que más les apetece y lanzar al mercado libros que, de otra forma, no se publicarían o lo tendrían francamente difícil. Pero, ¿qué porcentaje de editoriales responden a este patrón? Sin duda estamos hablando de unfenómeno minúsculo. Tampoco son aplicables del todo los criterios racionales de selección de textos a las instituciones (ayuntamientos, fundaciones, diputaciones, etc.), ya que por compromisos u otro tipo de intereses pueden acabar publicándose a través de ellas libros de dudoso interés comercial. Además, existe otro fenómeno, el de las editoriales que se benefician de subvenciones de las administraciones locales y autonómicas. Por poner un ejemplo muy concreto y que sería extrapolable a otras comunidades, en Andalucía existen subvenciones para la edición de libros “de temas andaluces”. Son bastantes las editoriales que hacen negocio con estas subvenciones, dedicándose casi en exclusiva a la publicación de libros que puedan ser subvencionados, ahorrándose así una buena parte de los costes. Pero, por lo general, y en el caso de las editoriales comerciales, se buscará ante todo, a la hora de publicar un libro, una rentabilidad económica siempre y cuando el original recibido encaje dentro de su catálogo.
-¿Cómo eligen los editores a los autores?
En los libros por encargo, los editores han de ser conscientes de qué necesitan, así como los plazos que han de cumplir. Ellos mismos eligen un tema que consideren que tendrá éxito en un futuro inmediato, algo muy habitual sobre todo en ensayos y novelas, y se ponen en contacto con autores de reconocido prestigio intentando atraerlos para firmar un contrato. Ya no estamos hablando solamente de réditos a nivel comercial: a veces para una editorial es más importante contar con un autor prestigioso en el catálogo incluso a sabiendas de que la inversión no vaya a ser rentable a corto plazo. Sin embargo, los fondos editoriales y la creación de catálogos compensados y de larga duración en el tiempo de vida comercial son importantísimos. Como se suele decir, para saber ganar primero hay que saber perder.
-¿Cómo eligen los autores a los editores?
Algo que muchos autores noveles no se plantean siquiera es realizar ellos mismos una criba que les ahorrará tiempo y, por qué no decirlo, dinero. ¿Para qué enviar originales a editoriales que difícilmente estarán interesadas en tu obra? Ciertas editoriales no publican a noveles, eso está claro, y no todas las editoriales publican cualquier obra, sea cual sea la temática. Torpedear a una editorial especializada en libros de cocina con envíos de obras de novela negra es un esfuerzo baldío. En el caso de los autores consagrados esta cuestión ya es totalmente diferente, y elegirán una u otra editorial por el prestigio de la misma, por la calidad de sus ediciones y, tema nada baladí, por la importancia de otros autores de su catálogo.
16 ene 2012
Cómo se hace un libro (I): El trabajo del editor
Resumiéndolo mucho, podríamos decir que el trabajo del editor consiste en evaluar y seleccionar las obras, la lectura detenida y la corrección de las mismas, así como convertirlas a un formato apto para imprenta y, tras la impresión (y corrección de los errores, de haberlos, de las pruebas de imprenta) la posterior puesta en el mercado del libro utilizando todos los medios de promoción y distribución a su alcance. Pero se hace necesario diferenciar claramente la labor de los editores de las grandes editoriales comerciales y la de los que pertenecen a pequeñas empresas. En las grandes editoriales existe personal especializado, ya sea en nómina o externo, que se ocupa de ciertos aspectos como la maquetación, las relaciones con imprenta y distribuidores, las correcciones o el diseño, limitándose la labor del editor prácticamente a la evaluación y selección. En las pequeñas, sin embargo, el editor participa (e incluso lleva él solo) en todo el proceso que va desde la llegada del libro a sus manos (o su encargo) hasta la colocación del libro en el punto de venta (y todo lo que viene después, que no es poco).
Los libros se escriben por varias razones. La principal es por iniciativa del autor, pero no es raro que un editor se ponga en contacto con él para hacerle un “encargo”. Las razones de estos encargos son variopintas, pero suelen responder a una expectativa de ventas generada, por ejemplo, por una fecha significativa (el aniversario de un hito histórico, una efeméride, etcétera) o por seguir las tendencias editoriales de ese momento. Por ejemplo, un editor bien podría ponerse en contacto con un autor especializado en literatura de terror para encargarle escribir un libro sobre zombis ahora que el mercado parece estar demandando esa temática.
El trabajo del editor es esencial, porque es él el que elegirá qué títulos van a publicarse y cuales no, al menos en editoriales pequeñas. En las grandes, ellos son los que criban qué enviarán a los responsables últimos de la publicación, ya estemos hablando de un Consejo de Administración, un Director o, en el caso de instituciones, el diputado o concejal de turno. Paralelamente a esto, el marketing ha adquirido cada vez más importancia, y en gran parte de las editoriales la opinión de los expertos en mercadotecnia es imprescindible para la aceptación de un original, imponiéndose a veces incluso su criterio al del editor. Este hecho es especialmente significativo en las grandes editoriales comerciales.
Otra función esencial del editor es la de “cuidar” al autor. Los escritores son fundamentales para el desarrollo del proyecto editorial por muchas razones, y a veces dan auténticos quebraderos de cabeza al editor, sobre todo cuando son autores de éxito. Los editores con poca experiencia tienen dificultades para enfrentarse a las demandas de autores agresivos, aunque también sucede al contrario: un autor novel puede verse totalmente desprotegido ante un editor sin escrúpulos, y ya no estoy hablando tan sólo de las peliagudas relaciones contractuales, sino sobre todo del libro en sí mismo, si bien es cierto que algunos autores son reacios a introducir cambios en el texto original incluso cuando es evidente que son necesarios para la correcta comprensión del futuro libro. El autor debería ser consciente de eso: aunque el libro le pertenece de forma genuina, es el editor el experto en convertirlo en un producto vendible.
29 nov 2011
Del libro a la tele, del cine al libro
El proyecto sobre La Torre Oscura, de Stephen King, del que ya os habíamos hablado y que comprendía varias películas y una serie de televisión estaba casi descartado por completo debido a la enorme cantidad de dinero que se había presupuestado en un principio. Sin embargo, llegan noticias de que la cadena HBO, la más prestigiosa del momento, responsable de Juego de Tronos, por ejemplo, ha decidido poner 45 millones de dólares para hacerse con los derechos televisivos de la saga.
Lo que no tengo nada claro es si Javier Bardem va a seguir vinculado al proyecto como protagonista tras este giro que, por el momento, no incluye el rodaje de las tres películas de las que se había hablado. Supongo que todo este movimiento llevará a un cambio de directores, guionistas y acuerdos, ya que no es lo mismo rodar una serie que todo el entramado anterior, en el que, si no recuerdo mal, había hasta un posible videojuego.
Este es otro episodio más en el que lo audiovisual decide recurrir a la literatura, un fenómeno en auge, no sé si por la falta de imaginación de los productores o por no querer arriesgarse con productos nuevos y así contar con una base de seguidores fieles que ayudarán a arrancar el proyecto. Eso es lo que hicieron con The Walking Dead, por ejemplo, aunque dudo que ningún seguidor del cómic de Kirkman continúe viendo la adaptación televisiva. Por cierto, que llega novela, unspin-off del cómic en el que se cuenta una parte inédita, El gobernador.
Sin embargo, a veces el proceso se da a la inversa. La editorial Harper Collins, una de las más grandes de Estados Unidos, ha comprado un buen número de derechos sobre guiones de películas de éxito, entre las que podemos encontrar Matrix, Salvar al soldado Ryan o el discurso del rey, que estaban en una pequeña editorial, Newmarket, y que pronto serán lanzados a un nivel mucho mayor. Las novelizaciones de películas o series son un fenómeno que puede parece menor, pero que mueve millones de libros al año. Series como Expediente X o Star Trek tienen en su haber decenas de libros escritos por autores fans de la serie o bien de escritores profesionales que saltan de una serie a otra sin ningún complejo.
11 jul 2011
Tal vez llegue la humanidad a un grado de cultura tal que no necesite ya de libros

«Hubo árboles antes de que hubiera libros, y acaso cuando acaben los libros continúen los árboles.
El libro de texto más divulgado de la historia

Fragmento de los Elementos de Euclides
Es seguramente el libro de texto más divulgado de la historia, con más de 1000 ediciones en prácticamente todos los idiomas. Si excluimos la Biblia, por razones obvias, es uno de los libros más editados de la historia. Haber estudiado a Euclideses sinónimo de haber estudiado Geometría, con mayúsculas.
No dejen pasar la ocasión de leer (u ojear, si cabe) los Elementos de Euclides. Está disponible completa, ilustrada y comentada, online:
http://desequilibros.blogspot.com/2011/07/el-libro-de-texto-mas-divulgado-de-la.html
![]() |
| Elementos de Euclides |
http://desequilibros.blogspot.com/2011/07/el-libro-de-texto-mas-divulgado-de-la.html
28 may 2011
EL LIBRO ELECTRÓNICO DEL SIGLO XIX
La verdad es que muchas veces suponemos que todo el mundo sabe de lo que hablamos cuando empezamos a nombrar ebooks, ereaders, libros digitales, Kindles,Nooks o Booqs,pero la verdad es que hay mucha gente a la que la idea de los libros digitales y todos sus cachivaches le suena completamente a chino.
Por suerte, en una época con tanto ordenador personal, tableta y teléfono móvil, es muy sencillo explicar de qué va todo este jaleo, pero, ¿y si tuviéramos que explicárselo a alguien que no supiera nada de tecnología? No sería nada fácil, ¿verdad?
Eso han debido pensar la gente de Gamma Squad y por eso se han preparado estas divertidas fotos en las que quieren dar respuesta a cómo habría que explicarle aCharles Dickens lo que es un lector de libros electrónicos.
La verdad es que la idea es muy buena, las fotos les han quedado de primera e incluso puede servir para ir diseñando más de una interfaz dedicada al mundo del libro. La idea de ese libro repleto de historias diminutas que luego se hacen grandes, como un viejo catálogo de muestras, me ha ganado por completo.
18 abr 2011
MARGINALIA (BIS)
Cuando escribí el artículo Marginalia, acerca delcontrovertido tema de escribir en los libros y mi propia experiencia al respecto, lo hice inspirada por un artículo que había leído en el New York Times en el que se hablaba de esta práctica (el artículo, de Sam Anderson, se centraba más en el ejercicio deescribir en los márgenes como práctica referencial, hecha para uno mismo; sin embargo para mí y para otros “anotadores”, como para los amantes y amigos del siglo XIX, se trata de una práctica social). Debe de ser un tema bastante llamativo porque semanas después de enviar mi texto encontré otra referencia al respecto por parte de otro articulista del mismo periódico, que también hacía mención de obras que han tratado, de una manera u otra, esta costumbre más o menos polémica.
Este segundo artículo, de Pamela Paul, nos presenta algunas publicaciones interesantes acerca de este tema. La reciente obra de Matthew Grenby, The Child Reader: 1700-1840 (El niño lector: 1700-1840), se centra en las anotaciones de lectores infantiles, y sus curiosas percepciones y arreglos del texto en el que se estaban concentrando. Uno no puede dejar de pensar que sería tal vez más interesante saber qué anotan los niños de nuestro tiempo, quienes, a pesar de la imposición escolar de mantener los libros impolutos, siguen garabateando en sus páginas. Reconozco que mis propios libros de texto están repletos de anotaciones y dibujos, algo que me encanta redescubrir ahora que han pasado los años. La sensación de libertad y rebeldía al trasladar esta destructiva costumbre a los libros de ficción fue importante, algo así como comenzar a colorear los dibujos saliéndome de las líneas, o a escribir poesía que no rimase. Los libros perdían su inocencia, su pureza, pero precisamente esto les proporcionaba vida, experiencia.
La obsesión por los márgenes puede llegar, sin embargo, a ser enfermiza. Paul nos habla también del tratado Marginalia de H. J. Jackson, que reúne miles de anotaciones de escritores conocidos. Curioso, pero lejos de ser apasionante. Aunque dichas notas puedan darnos cierta información sobre la personalidad e intereses de dichos autores,no son tan inspiradoras como pueden ser las notas de nuestros propios conocidos o nosotros mismos (reencontrarse con una anotación propia es, frecuentemente, bucear en los recuerdos y en el mismísimo subconsciente, de una forma parecida, pero más sutil, a la de un diario). Lo que sí es llamativo de esta obra de Jackson es su narración de la “guerra” existente entre los anotadores y los bibliófilos, entre los que garabateaban y los que consideraban dicho garabateo pecado mortal; el enfado de De Quincey con Wordsworth cuando éste le devolvió un libro prestado lleno de marcas de mantequilla es, seguramente, muy razonable, pero hay una gran distancia entre los que simplemente no sienten aprecio físico por el libro y aquellos que llevan su aprecio a límites distintos. El amor hacia el libro se demuestra, sin duda, de diferentes maneras; como el amor, la afición por el libro puede ser de respeto, virginal y platónico, casi religioso, o puede ser terrenal, pecaminoso, repleto de lujuria, con un fálico lápiz (o, perversión de las perversiones, un bolígrafo) para impregnar a la obra de nuestros pensamientos, opiniones y persistente creación de recuerdos.
24 mar 2011
Nuestro futuro depende de lo que quieran los usuarios
Mucho se está debatiendo sobre el futuro de las bibliotecas. Se trata de un tema recurrente a lo largo de los años, pero que, en los 30 que llevo de profesión, nunca se había afrontado con tantas dudas. Evidentemente, nuestro futuro depende de las oportunidades que aprovechemos, de los riesgos que asumamos, de las amenazas que evitemos, etc., pero, quien va a tener la última palabra va a ser el usuario, del tipo que sea. En la medida en que nuestras bibliotecas respondan a sus necesidades, estas tendrán futuro o no.
¿Cómo podemos saber si lo que estamos ofreciendo y cómo lo ofrecemos, satisface las necesidades de nuestros usuarios? Midiendo: Por eso es tan importante que tengamos indicadores, que nos midamos continuamente, cualitativa y cuantitativamente. Mi pregunta es si tenemos indicadores válidos, adecuados a las necesidades de los usuarios de hoy, no de hace 10/15 años, y adecuados también a la evolución de los servicios que ofrecemos ahora, no hace tambien 10/15 años. En el caso de las bibliotecas universitarias, las estadísticas de REBIUN hablan por si mismas: se mide la cantidad de las colecciones, pero no si éstas satisfacen a los usuarios; se mide el número de cursos que da la biblioteca (da igual su duración) y no el número de horas de formación que reciben los alumnos. En 2009 ya se planteó la necesidad de tener para el 2010, un indicador que midiera los resultados de los programas de Alfabetización Informacional, que no estaban contemplados.
Con las estadísticas, los indicadores, medimos, pero tan importante como medir y además previo, es saber qué quieren nuestros usuarios, qué nos demandan, y eso hoy es más importante que nunca porque nunca antes estos parámetros habían sido tan cambiantes ni tan decisivos.
En alguna ocasión le he preguntado a responsables de bibliotecas influyentes, por qué razón no se hacen estudios de usuarios, en nuestras bibliotecas (sobre todo universitarias), como se hacen en otros países. La respuesta es que se trata de una tarea de los profesionales que se dedican a la investigación, a los estudios de Biblioteconomía.
Otra respuesta ha sido que para qué, con ver cómo lo están haciendo bibliotecas de referencia, no hacen falta más datos.
Estamos planificando en función de lo que hacen otras bibliotecas de referencia o de lo que pensamos nosotros mismos, los bibliotecarios. Y después quizás nos sorprenda el escaso uso de nuestros servicios con lo fantásticos que son...!!
Eso es algo que probablemente no les pasará a la Biblioteca de la Universidad de La Laguna, la Biblioteca de la Universidad de Illinois o de la Universidad del Estado de Kent.
El caso de La Laguna por el que empezamos, se centró en conocer la percepción que los propios bibliotecariostenían del futuro de las bibliotecas con vistas a una posible reorganización del Servicio. A través del espacio virtual, los bibliotecarios, muy animados, pudieron reflexionar sobre el porvenir de la profesión y del servicio. A partir de las conclusiones, sin duda la reorganización de la biblioteca contará con la satisfacción de su personal. Se de la existencia de foros internos en servicios bibliotecarios, pero que se discutan temas sensibles que sean la base incluso de la reorganización de la biblioteca, creo que se trata de un ejemplo a seguir. "Creo que la iniciativa es fundamental para implicar al personal y hacerles ver por ellos mismos, a través de lecturas y debates, que el futuro es hoy y que no podemos seguir mirando hacia otro lado", nos dice Carmen Julia Hernández, subdirectora de esta Biblioteca.
En el caso de la Universidad de Illinois, reunieron a bibliotecarios y usuarios para que debatieran, planificaran esfuerzos e intercambiaran iniciativas, con el objetivo de definir qué significa la excelencia en bibliotecas, en un entorno fundamentalmente redimensionado por los cambios en los comportamientos en la búsqueda de información, comunicación científica, tecnologías de la información, prácticas y métodos docentes, aproximación interdisciplinar a la ciencia, así como por la crisis global economica. A raiz de estos trabajos con los bibliotecarios y usuarios, han implementado nuevos servicios a los usuarios, como por ejemplo Scholarly Commons. A partir de ahora se plantean cómo evaluar la calidad y el impacto de estos servicios nuevos.
En la Biblioteca de la Universidad del estado de Kent (Seeholzer, 2011), se plantearon en el año 2009 la necesidad de crear la versión móvil de su página web pero preguntándole antes a sus usuarios qué esperaban de ella. Ellos han constatado que no existen estudios del uso por los estudiantes de la web móvil de las bibliotecas. Organizaron reuniones del tipo "focus group", para obtener su opinión. En primer lugar, comenzaron por los alumnos, para más adelante seguir con otros grupos de la comunidad universitaria. Las preguntas que les hicieron en estas reuniones, fueron las siguientes:
- ¿Accedes a sitios web desde tu móvil? ¿Qué móvil usas?
- ¿Qué sitios visitas y con qué frecuencia?
- ¿Por qué visitas esos sitios? ¿Como los usas?
- ¿Que utilidades tiene tu movil para ver sitios web?
- ¿Cuales debería tener?
- ¿Qué funciona en las webs con versiones móviles y qué no?
Y en relación a la biblioteca
- ¿Crees que es necesario que las bibliotecas tengan versión móvil de sus webs? ¿Por qué?
- ¿Qué utilidades de la web de la biblioteca te gustaría que tuvieran acceso vía móvil?
- ¿Te interesaría una versión móvil del catálogo?
- ¿Qué utilidades te gustaría que la biblioteca ofreciera por esa vía?
Se realizó todo tipo de difusión del proyecto, y se les compensó a los alumnos con 10$ en su tarjeta de crédito de la Universidad y con un almuerzo. La condición era que debían ser usuarios de la biblioteca.
Entre las conclusiones que extrajeron del estudio, destacan algunas que no coinciden con las que los bibliotecarios podríamos tener a priori:
- Muchos de ellos cuentan con móviles con acceso a Internet y, los que no lo tienen, esperan tenerlo en breve.
- Usan el móvil cada vez más para acceder a sitios web.
- Quieren tener acceso a los recursos-e y al catálogo, de forma prioritaria, incluso para iniciar su trabajo de investigación, a través de la pequeña pantalla de su móvil. Parece que no les importa tanto la pantalla pequeña como pensamos nosotros.
- No quieren que aparezcan todos los recursos que la biblioteca tiene y esperan poder personalizarlos, establecer el acceso a los que más usan pero de forma personalizada, llevárselos a sus espacios web.
Lo que nos dicen estas experiencias es que necesitamos conocer lo que piensan los usuarios/clientes, como dice el modelo EFQM, así como el personal y la sociedad, antes de poner en marcha cualquier iniciativa ya sea via web, de tipo organizacional, espacial, etc., incluso debemos involucrar a los usuarios en el diseño de las aplicaciones. Comprobar con ellos las funcionalidades es lo que nos va a dar la medida del éxito de lo que hagamos. Y publicar los resultados que obtengamos, da la oportunidad a otras bibliotecas de compararse y les ayuda a planificar y poner en contexto sus propios proyectos.
Es muy importante que nos midamos, que diseñemos indicadores actualizados, que nos den la medida de lo que estamos haciendo, pero más importante aún es preguntarles a nuestros clientes, usuarios, personal y sociedad, qué esperan de los servicios que les pueden ofrecer las bibliotecas. Nos estamos jugando nuestro futuro.
Es muy importante que nos midamos, que diseñemos indicadores actualizados, que nos den la medida de lo que estamos haciendo, pero más importante aún es preguntarles a nuestros clientes, usuarios, personal y sociedad, qué esperan de los servicios que les pueden ofrecer las bibliotecas. Nos estamos jugando nuestro futuro.
Bibliografía:
Seeholzer, Jamie. Library on the Go: A Focus Group Study of the Mobile Web and the Academic Library. College and Research Libraries 2011/ vol. 27/ Nº 1
http://www.nievesglez.com/2011/02/nuestro-futuro-depende-de-lo-que.html
http://www.nievesglez.com/2011/02/nuestro-futuro-depende-de-lo-que.html
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