17 ago 2008

Los espías de Los Andes

La campaña de los Andes que estaba preparando San Martín en 1816 no se podíaimaginar, había que manejarse sobre terreno seguro, por eso mismo San Martíncontó con los profesionales del secreto a fin de rastrear pasos desconocidosen la cordillera que le permitieran una marcha tranquila en su cruce de losAndes. No solo esto, sino que los espías le permitieron saber las clavesmilitares del enemigo, guardias y hasta el estado psicológico de los pueblosa los que iba a liberar.El propio gobierno de Buenos Aires le recomendaba a San Martín lautilización de espías. El Director supremo Ignacio Álvarez Thomas le decía aSan Martín el 10 de mayo de 1815, que "en acuerdo de esta fecha he resueltoque los oficiales D. Diego Guzmán y D. Ramón Picarte pasen al Estado deChile con el importante fin de promover en él la insurrección contra elgobierno español, y que a usted de cuantas noticias crean interesantes...".Este Diego Guzmán, bajo el seudónimo de Víctor Gutiérrez, fue uno de losmejores agentes de San Martín en Chile y logró enviar al Libertador unalista muy completa de la tropa, armamento y disciplina del enemigo. Tambiénle pasaba los nombres de los oficiales enemigos de mayor influencia, comotambién el panorama general de Chile, en cuanto a organización política.Como no había muchos agentes capacitados, San Martín adopto dos sistemasclásicos de inteligencia: el celular y el radial. Con el sistema celularpodía encarar operaciones en áreas grandes y flexibles Se utilizaba parabuscar información sobre el ejército hispano. El segundo sistema solo loaplicaba para misiones muy especiales en lugares distantes o de difícilacceso.Un ejemplo del sistema radial es, las operaciones de Juan Pablo Ramírezalias Antonio Astete, que informó a San Martín sobre varios detalles de sumoiteres sobre el terreno donde se pelearía la batalla de Chacabuco.El sistema celular o de células, fue el mas usado, y consistía en centros deespionaje divididos en células, las cuales se situaban en las casas depatriotas chilenos que tenían la confianza de los españoles. En ciudadescomo Santiago, Coquimbo, Consepción, Talca y Curicó.Los agentes eran por lo general emigrados chilenos, muchos de los cualespertenecían a familias de clase alta, y eran voluntarios en estos trabajos.Esto facilitaba la infiltración. Grandes espías fueron Manuel Rodríguezalias El Español o Alemán, Antonio Merino alias El Americano, Jorge Palaciosalias El Alfajor, y muchos mas, los cuales no tuvieron un lugar en losmanuales de historia, pero gracias a ellos se llevó a cabo el gran cruce delos Andes con todo éxito.Manuel Rodríguez fue tal vez el mejor de los espías de San Martín, eraabogado, en su desempeño como espía se encargó de enviar informes sobre laformación y actividad de los ejércitos hispanos, organizaba células deespionaje y subversión. Su cabeza tenia precio, y bastante alto. Participoen la batalla de Maipú, murió asesinado por un oficial español el 26 de mayode 1818.Otro de los grandes agentes de San Martín fue Domingo Pérez, el cual seencargaba, bajo la cobertura de un hombre de negocios que viajaba entreChile y Mendoza, de los enlaces entre el mando de San Martín y las célulasinfiltradas en territorio enemigo.No solo se organizaban redes de espionaje con el fin de conseguirinformación, sino que también se engañaba al enemigo, mediante señales einformaciones falsas. La intriga política.Un ejemplo curioso de la intriga política, es el del Dr. Antonio Garfias. El23 de enero de 1816 se fuga de Buenos Aires este doctor, que era una agentepro realista. El gobierno se entero que se dirigía a Chile. Losconocimientos que tenia Garfias sobre el estado de las Provincias Unidas delPlata era muy bueno, así que por eso el gobierno temió su divulgación. Porcarta se dan instrucciones a San Martín de que desprestigie a Garfias enChile mediante sus agentes. "Haga usted esparcir la voz -dice el comunicado-por medio de sus agentes en Chile, de que este individuo lleva comisiónreservada de este gobierno y oportunamente remita V. S. al mismo algunascartas con instrucciones aparentes, a fin de que caigan en manos de Osorio(el enemigo). Garfias arrojara contra sí la presunción de ser americano yesta circunstancia puede favorecer el proyecto...". No necesito aclarar quepaso con el pobre Garfias.San Martín también enviaba correspondencia trucha (desinformación) sobre suspropias informaciones. Esto se hacía enviando correos, bajo la estrictaorden de no resistirse ante el enemigo, con planes falsos de invasión. Deesta forma Marcó del Pont dudó del lugar desde donde iba a llegar lainvasión del Ejercito de los Andes, ya que muchos correos capturadosmarcaban la parte sur de la cordillera como la mejor para el cruce. SanMartín también utilizaba a los indígenas para su campaña de informacionesfalsas. Ya que estos estaban en contacto con los españoles y eran incapacesde mantener un secreto. Se les contaba detalles de los planes sabiendo queen pocos días estarían a oídos de Marcó del Pont.También estaban los famosos agentes dobles. Eran espías españoles querespondían al mando del sacerdote hispano Francisco López, que era espía deMarcó del Pont. Pero San Martín cuidadosamente los había dado vuelta, y lesmandaba escribir informes que él mismo redactaba. De esta forma Marcó delPont recibía cartas falsas a través de sus propios agentes.La seguridad y el contraespionaje estaban bien cuidados por San Martín.Tenia todos los pasos a Chile vigilados, y no se podía ir a Chile sin tenerun salvoconducto firmado por el mismo. Logró detener y ubicar a muchosespías enemigos de esta forma, entre ellos al célebre padre López.Un caso de contra espionaje lo tenemos en Miguel Castro, un sospechosodetenido en un puesto avanzado de la cordillera. Castro se hacia pasar porminero, pero no pudiendo justificar esa profesión, se lo mandó a BuenosAires. Allí fue interrogado y se constató que no era ningún minero. ¿Lehabrán aplicado el suero de la verdad?Los espías eran casi todos voluntarios ad honorem, eran muy pocos losmercenarios que lo hacían por dinero, la gran mayoría lo hacía por puropatriotismo. Igual San Martín les mandaba dinero para comprar soplones ypara gastos.No se sabe si utilizaban códigos, claves, cifrados o alguna otra forma dedisimular el mensaje, pero no sería extraño que lo hicieran. Los españoleslo hacían, utilizaban un sistema simple, que consistía en remplazar lasletras por números, separando las palabras con comas, y poniendo puntos encualquier lado solo para despistar. La correspondencia se llevaba por mediode caballos y mulas, pero también existen pruebas de que utilizaban palomasmensajeras: "...vuestra correspondencia ha de continuar si no por esa víaserá por los aires..." dice el agente Segovia en una carta enviada a SanMartín.Los españoles también tenían espías, y los utilizaban con abundancia. En1814 Belgrano identificó uno, un tal Ramón quien se había hecho pasar porenfermo y había conseguido un pasaporte firmado por el mismo creador de labandera. San Martín arrestó también a varios espías.Gracias a todos estos héroes anónimos se evitaron muertes innecesarias,campañas fracasadas y el predominio del poder español en estas latitudes.Por Martín A. Cagliani

16 ago 2008

El arte de ocultar imágenes en el filo de las hojas de un libro

A partir del siglo X, distintos editores de ediciones de lujo o limitadas, desearon ampliar la belleza de sus libros agregando ciertos secretos en los mismos. Y qué mejor lugar para esconder imágenes ocultas que el filo de las páginas de dichos libros que, a pesar de estar perfectamente a la vista, las mismas ocultaban su secreto gracias a un juego de posicionamiento de las partes de la imagen. Es decir, que sólo pueden ser vistas cuando las páginas, en su conjunto, son presionadas de manera o forma específica.
Si bien esto empezó a manera de símples dibujos ornamentales, para el siglo XVIII empezarían a surgir verdaderas obras de arte. Libros que, si sus hojas eran presionadas con cierto ángulo, mostrarían una imagen que, presionadas hacía otro ángulo, cambiaría para representar otra escena.

http://www.anfrix.com/

El video pertenece a Martin Frost, un artísta británico que se ha propuesto resucitar esta maravillosa técnica. E incluso ha restaurado y recreado obras de éste tipo que se encontraban en muy mal estado a causa del paso del tiempo y el abandono. Desde 1970 hasta el presente Martin ha producido más de 3000 obras.

Mi versión preferida, ésta representación de La Última Cena de Da Vinci hallada en un libro de 1814 en la Iglesia de Inglaterra. (se encuentra a mitad de página. El sitio posee varios ejemplos más)
Enlaces relacionados.- Galería de imágenes del trabajo de Martin Frost- Otro espectácular video de ejemplo

12 ago 2008

Juana Azurduy, la que lo dio todo.

La lucha de las mujeres fue fundamental en las guerras por la independencia de esta parte de América. Una de ellas llegó a comandar tropas en las vanguardias de las fuerzas patriotas y se destacó por su coraje.
Felipe Pigna, historiador. fpigna@clarin. com

Qué bueno que el nombre de una mujer remita a canción y a poema gracias a aquel maravilloso trabajo de Félix Luna y Ariel Ramírez, "Mujeres argentinas" que inmortalizó la querida voz de Mercedes Sosa. Aquellas melodías y palabras permitieron que muchos argentinos se anoticiaran dela existencia de una extraordinaria luchadora que lo dio literalmentetodo por la independencia de esta parte de América. Y nunca esen vano recordar que la lucha de las mujeres fue fundamental en aquella guerra gaucha, esa guerra corajuda y desigual que se libró sin recursos pero con mucho ingenio y una audacia sin límites. De un lado losejércitos del rey, los mismos que venían de vencer a Napoleón. Delotro, un pueblo decidido y comandado por gente que no hacía gala delejemplo, lo ejercía. Aquellas mujeres no solamente eran excelentes espías y correos sino que algunas de ellas, como doña Juana Azurduy, comandaban tropas en las vanguardias de las fuerzas patriotas. Esta maravillosa mujer había nacido en Chuquisaca el 12 de junio de 1780, mientras estallaba y se expandía la rebelión de Tupac Amaru. Su familia la pensó monja y ella se pensó libre. Ganó Juana y hubo que sacarla del convento de Santa Teresa, según el parte de la Madre Superiora, por su irreductible conducta altiva. Afuera la esperaba la lucha y el amor de la mano del comandante Manuel Asencio Padilla, aquel que le contestaba al general Rondeau: "vaya seguro Vuestra Señoría deque el enemigo no tendrá un solo momento de quietud. Todas las provincias se moverán para hostilizarlo; y cuando a costa de hombres nos hagamos de armas, los destruiremos. El Perú será reducido primero acenizas que a voluntad de los españoles"(1) . Juana era lo que se dice una revolucionaria de la primera hora. Participó con Padilla enla revoluciones de Chuquisaca y La Paz en 1809, y un año después alojóen su casa a Juan José Castelli, uno de los comandantes de las tropas patriotas que iba a cumplir su sueño de hacer la revolución en el Alto Perú. Juana colaboró hasta con lo que no tenía para abastecer a las tropas libertadoras que venían desde Buenos Aires. Tras la derrotade Huaqui los realistas lograron rodear su casa en la que resistió como pudo junto a sus hijos, hasta que Padilla en una acción absolutamente temeraria logró liberar a su familia. Juana ayudó a crear una milicia de más de 10.000 indios y comandó varios de sus escuadrones. Libró más de treinta combates, siempre a la vanguardia, haciendo uso de un corajedesmedido que se fue haciendo famoso entre las filas enemigas a las queles había arrebatado personalmente más de una bandera y cientos dearmas. Su accionar imparable permitió recobrar del dominio español lasciudades de Arequipa, Puno, Cuzco y La Paz.La pareja deguerrilleros defendió también a sangre y fuego del avance español la zona comprendida entre el norte de Chuquisaca y las selvas de SantaCruz de la Sierra. El término "guerrillero" que puede sonarsetentista, es el que usaba el insospechable de tal cosa hasta porcuestiones cronológicas, general Mitre. En su muy interesante trabajo:"Las guerrillas en el Norte", incluido en su "Historia de San Martín",don Bartolomé describe el sistema de combate y gobierno conocido como las "republiquetas" que consistía en la formación, en las zonas liberadas, de centros autónomos a cargo de un jefe político-militar. Hubo ciento dos caudillos que comandaron igual número de republiquetas. Latemeridad de estos jefes revolucionarios y la crueldad de la lucha fuetal que sólo sobrevivieron nueve de ellos. Quedaron en el camino jefesnotables, de un coraje proverbial, extraordinarios patriotas comoIgnacio Warnes, Vicente Camargo, el cura Ildefonso Muñecas quienredactó una proclama que decía: "Compatriotas, reuniros todos, noescuchéis a nuestros antiguos tiranos, ni tampoco a los desnaturalizados, que acostumbrados a morder el fierro de la esclavitud, os quieren persuadir que sigáis su ejemplo; echaos sobreellos, despedazadlos, y haced que no quede aun memoria de talesmonstruos. Así os habla un cura eclesiástico que tiene el honor decontribuir en cuanto puede en beneficio de sus hermanos americanos". La historia oficial los ha condenado a ser sólo calles, escamoteándole a la mayoría de los argentinos sus gloriosas historias. Juana lo fue perdiendo todo, su casa, su tierra y cuatro de sus cinco hijos,Manuel, Mariano, Juliana y Mercedes, en medio de la lucha. No tenía nada más que su dignidad, su coraje y la firme voluntad revolucionaria. Por eso, cuando los Padilla estaban en la más absoluta miseria y unjefe español intentó sobornar a su marido, Juana le contestó enfurecida: "La propuesta de dinero y otros intereses sólo debería hacerse a los infames que pelean por mantener la esclavitud, más no alos que defendían su dulce libertad, como él lo haría a sangre y fuego".Juana salvó a su marido que había caído prisionero en febrero de 1814 en una operación relámpago que dejó sin rehenes y sin palabras al enemigo. El 3 de marzo de 1816 Padilla y Juana atacaron al general español La Hera cerca de Villar; allí Juana al frente de treinta jinetes, entre ellos iban varias amazonas, logró detener a los realistas, recuperar fusiles, quitarles el estandarte y cubrir la retirada de su compañero. Juana fue una estrecha colaboradora de Güemes y por su coraje fue investidacon el grado de teniente coronel de una división muy explícita"Decididos del Perú", con derecho al uso de uniforme, según un decreto firmado por el Director Supremo Pueyrredón el 13 de agosto de 1816 y que hizo efectivo el general Belgrano quien debía entregarle el sable correspondiente, pero prefirió brindarle el suyo, el que lo había acompañado en Salta y Tucumán y durante el heroico éxodo jujeño. Tres meses después, en el combate de Villar fue herida por los realistas. Sumarido acudió en su rescate y logró liberarla, pero a costa de serherido de muerte. Era el 14 de noviembre de 1816. Juana se quedaba sin su compañero y el Alto Perú sin uno de sus jefes más valientes y brillantes.Juana siguió peleando junto a los comandantes FranciscoUriondo, el "moto" Méndez y los hermanos Rojas, para alistarse luego nuevamente en las tropas de Güemes. Cuando el "padre de los pobres" fue asesinado a traición en junio de 1821, decidió volver a su tierra.Estaba en Chuquisaca con su hija Luisa y su nieta Cesárea aquella tarde de noviembre de 1825 cuando al abrir la puerta se encontró nada menos que con el general Simón Bolívar, que quería tener el honor deconocerla. Fue un abrazo profundo, con pocas palabras, estaba todo muyclaro pero para el Libertador se hizo necesario decir: "esta república,en lugar de hacer referencia a mi apellido, debería llevar el de losPadilla". Pero más allá de los halagos, Juana seguía en la miseria y no recibía ni la pensión que le correspondía ni los sueldos adeudados por su rango de coronela. Fiel a su historia, tomó la pluma y escribió: "Sólo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable lapérdida de un marido sobre cuya tumba había jurado vengar su muerte yseguir su ejemplo; más el cielo que señala ya el término de lostiranos, quiso regresase a mi casa donde he encontrado disipados misintereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar misubsistencia; en fin rodeada de una hija que no tiene más patrimonioque las lágrimas"(2). Bolívar le concedió a la heroica luchadora una pensión vitalicia de 60 pesos, que fue aumentada por elpresidente de Bolivia, Mariscal Sucre, pero que Juana cobraba cadatanto hasta que dejó de cobrarla cuando la burocracia le estaba ganandouna de las pocas batallas que le ganaron en su vida. Juana murió en lasoledad, el olvido y la pobreza, paradójicamente en una casa en lacalla "España" en un humilde barrio de Chuquisaca, el 25 de mayo de1862. (1)Carta de Manuel Asencio Padilla al general José Rondeau, en Gumucio Baptista, Otra historia de Bolivia, La Plaza, 1989(2)Joaquín Cantier, Doña Juana Azurduy de Padilla, La Paz, Ichtus, 1980

11 ago 2008

Curiosidades de los siglos XV-XVI

Al visitar el Palacio de Versalles, en Paris, observamos que el suntuoso palacio, no tiene baños.Enla Edad Media no existían cepillos de dientes, perfumes, desodorantes ymucho menos papel higiénico. Las heces y orinas humanas eran tiradaspor la ventana del palacio.En un día de fiesta, la cocina del palacio era capaz de preparar un banquete para 1500 personas sin la más mínima higiene.Vemosen las películas a la gente siendo abanicada. La explicación no esta enel calor, sino en el mal olor que exhalaban las personas por debajo delos vestidos (eran hechas a propósito para contener los olores de laspartes íntimas porque no se lavaban).Tampocohabía costumbre de bañarse por la falta de calor en las habitaciones yde agua corriente. Así el mal olor era disipado por el abanico.Perosolo los nobles tenían lacayos que hacían esta labor. Además de disiparel aire también espantaban insectos que se acumulaban a su alrededor.Quienha estado en Versalles se ha maravillado con sus jardines, enormes yhermosos que en la época eran mas usados que contemplados ya que seusaban como retretes en las fiestas promovidas por la realeza, ya queno tenían baños y se reunía una gran cantidad de personas.En la Edad Media la mayoría de las bodas se celebraba en el mes de junio, al comienzo del verano.Larazón era sencilla: el primer baño del año era tomado en mayo, así, enjunio, el olor de las personas aun era tolerable. Asimismo, comoalgunos olores ya empezaban a ser molestos, las novias llevaban ramosde flores, al lado de su cuerpo en los carruajes para disfrazar el malolor. Así nace mayo como mes de las novias y la tradición del ramo denovia.Losbaños eran tomados en una bañera enorme llena de agua caliente. Elpadre de la familia era el primero en tomarlo, luego los otros hombresde la casa por orden de edad y después las mujeres, también en orden deedad. Al final los niños, y los bebés los últimos.Cuando se llegaba a ellos ya se podía perder un bebé dentro del agua de lo sucia que podía estar.Lostejados de las casas no tenían bajo tejado y en las vigas de madera secriaban animales, gatos perros, ratas y otros bichos. Cuando llovía lasgoteras forzaban a los animales a bajar. De esto nació la expresión llueven perros y gatos típica anglosajona.Losmás ricos tenían platos de estaño. Ciertos alimentos oxidaban elmaterial y hacia que mucha gente muriese envenenada que, unida a lafalta de higiene de la época se hacia muy frecuente los tomates, queeran ácidos y provocaban este efecto fueron considerados tóxicosdurante mucho tiempo. En los vasos ocurría lo mismo donde, al contactocon whisky o cerveza hacia que la gente entrara en un estadonarcolépsico producido tanto por la bebida como por el estaño.Alguienque pasase por la calle y viese a alguien en este estado podía pensarque estaba muerto y ya preparaban el entierro. El cuerpo era colocadosobre la mesa de la cocina durante algunos días y pasaba con la familiamientras ellos comían y bebían esperando que volviese en si o no.De esta acción surgió el velatorio que hoy se hace junto al cadáver.Loslugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no había siempresuficiente sitio para todos. Los ataúdes eran abiertos y retirados loshuesos para meter otro cadáver. Los huesos eran retirados a un osario.A veces al abrir los ataúdes, se percibía que el enterrado habíaarañado la tierra, había sido enterrado vivo.Enesta época surgió la idea de, al cerrar el ataúd, agarrar a la muñecadel difunto un hilo pasarlo por un agujero del ataúd y atarlo a unacampanilla sobre la tierra. Si el individuo estaba vivo solo tenia quetirar del hilo y sonaría la campanilla y seria desenterrado ya que unapersona estaba al lado del ataúd durante unos días. De esta acciónsurge la expresión salvados por la campana que usamos hoy día. CHRISTIANO MACHUCA SOLE

UN CUENTO DE LAS OLAS

A Celmira Jurado
de Rafael Obligado.
¿Quién no ha visto en las orillasdel hermoso Paraná,esa banda, siempre verde,siempre móvil del juncal?En las horas de la siesta,cuando todo duerme en paz,en las cuerdas de esa liravan las olas a cantar. Almas buenas y sencillas,venid todas, y escuchadlo que dicen esas olasen el arpa del juncal.Cuando el delta en muda calmabajo el sol de Enero está,y el silencio es más sensibleporque arrulla la torcaz,Ellas cuentan una historiaque repiten sin cesar,una historia en que hay un nidoy un cantor del Paraná.Sucedió que en varios juncosreunidos en un haz,con totoras y hojas secashizo nido un cardenal.¡Con qué orgullo miró el ave,bajo el sol primaveral,sobre el agua movedizacolumpiándose, su hogar! Una rama de un seíbo,inclinada hacia el raudal,le dio sombras, flores rojas...cuanto un árbol puede dar.Y extendiendo hasta aquel nidolargo vástago un rosal,fue en sus bordes, la mejillade una rosa a reclinar.¡Qué contenta estaba el ave!¡Qué prodigio musicalera entonces su garganta!¡Qué inquietudes y qué afán!...Pasó el tiempo. En el estíolos polluelos no son yatan pequeños, y hasta suelenbreves trinos ensayar.Pero el río fue creciendo,fue creciendo más y más,y hubo un día en que una olasaltó al seno del hogar. ¡Qué aleteos bulliciososles produjo el golpe audaz!...siempre ha sido de la infanciafestejar la tempestad.Recio viento de los llanosuna tarde hirió la faz,con el choque de sus alas,del soberbio Paraná;Y las olas, irritadas,empinándose a luchar,en espuma convirtieronsu serena majestad.¡Cómo duermen los pequeñosmientras brama el huracány las ondas los salpicancon su polvo de cristal!Se vio el nido estremecerse,y a su empuje, vacilar,mas sus crestas no alcanzarona la altura del juncal. Pues si el río fue creciendocada día más y más,él también fue levantandosus varillas a la par.Almas buenas y sencillasque en la tierra hacéis hogar,elegidlo con la cienciadel pintado cardenal.